Errores que cometes en la máquina de remo

Publicado el día 10 de Julio del 2017, Por Kelsey Cannon

Es un gran ejercicio, pero si no lo haces bien puede ser contraproducente.

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Hay muchas ventajas de subirse a la máquina de remo: es un gran calentamiento, le da variedad a tu entrenamiento, mejora tu explosividad y es muy bueno para finalizar. Y, aunque parece un movimiento simple, si no lo realizas a la perfección puede afectarte. Es por eso que aquí te dejamos los errores más comunes que se comenten sobre una máquina de remo.

 

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El problema: remas en el orden equivocado

 

La gente regularmente involucra muy pronto los brazos y el torso durante la fase de impulso. "Este es probablemente el error más común que veo", dice Bryan Volpenhein, entrenador en jefe del equipo olímpico de remo de Estados Unidos.

 

Corrígelo

 

Piensa en esto como una secuencia de trabajo desde los grupos musculares grandes, hasta los más pequeños, dice Volpenheim. Debes intentar que los músculos más grandes de tus piernas hagan la mayor parte del trabajo. Sugiere que remes sin sujetar los pies en la máquina. Si no puedes mantener los pies en contacto con los puntos de apoyo, algo estás haciendo mal, dice Volpenheim.

 

El problema: el asiento se “adelanta”

 

Es más común de lo que piensas. "esto ocurre cuando el asiento se mueve y las piernas se estiran, pero nada más se mueve", dice Volpenheim. Afecta en gran medida tu poder explosivo e impulso.

 

Corrígelo

 

"El mango debe moverse al mismo tiempo que el asiento", dice Volpenheim. Trata de enfocarte en la primera mitad del impulso. Colócate en la posición de agarre -con las rodillas dobladas, la espalda recta y el core apretado- y estira las rodillas a mitad de camino. Asegúrate que el mango se desplaza al mismo ritmo que el asiento.

 

El problema: tiras demasiado con tu torso.

 

Inclinar el torso demasiado, más allá de un ángulo de 90 grados con el piso pone su espalda en una posición débil. "Veo esto mucho porque la mayoría de los hombres quieren añadirle potencia a su entrenamiento, pero en realidad te pone en riesgo de sufrir una lesión", según Volpenheim. Debes intentar permanecer tan cerca de 90 grados como sea posible.

 

Corrígelo

 

Rema sin atar los pies en la máquina. Flexiona el torso en la medida de lo posible sin que los pies rompan contacto. También puedes tratar de apretar los glúteos en la fase final del tirón de brazos para mantenerte más erguido, dice.

 

El problema: no te sientas de manera correcta

 

Parece algo tan simple, pero si no te sientas correctamente, saboteas tu poder. "Veo a mucha gente remando con la espalda encorvada y sus caderas rodando hacia adelante -lo llamo remar detrás de sus caderas", dice Volpenheim.

 

Corrígelo

 

"Imagina que tu torso está colocado justo encima de tus caderas", dice Volpenheim. Trata de practicar remar sólo con el torso. Con las piernas y los brazos extendidos, inclina hacia atrás y hacia adelante de las caderas, sugiere. Al aislar la segunda parte de la fase de impulso, cuando el torso se inclina después de que las piernas se estiran, puedes concentrarte en sentir que el asiento se mueve debajo de ti.

 

El problema: no tienes un buen agarre.

 

La mayoría de los individuos sostienen la manija solamente con las primeras falanges de los dedos o sostienen la manija con un agarre con las muñecas hacia arriba.

 

Corrígelo

 

Los dedos deben envolver el mango de tal forma que tus nudillos queden apuntando hacia delante, con los pulgares en la parte inferior del mango. La parte superior de la muñeca debe quedar completamente plana, y no rodado hacia afuera. Para mejorar el agarre, prueba remar con las muñecas apuntando hacia abajo y con los pulgares por encima del mango para fortalecer los dedos. Pega un palito de paleta en las muñecas para recordar mantenerlas planas, sugiere. Si sientes presión del palito o si se despega, significa que estás flexionando mucho las muñecas.