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Del dolor a la ganancia

Del dolor a la ganancia

FOTO:Adam Krause
POR: Mike ZimmermanVerse al espejo es una excelente pru
FECHA:2011-05-06
Nació con heroína en la sangre y transformó su vida en algo excelente.

Verse al espejo es una excelente prueba para todos: mírate a los ojos cada mañana y pregúntate cuánto tiempo y talento has desperdiciado. Es como si te preguntaras hasta dónde puedes mejorar.


"No doy por hecho nada", dice Mario West. Y con mucha razón: la madre biológica de West fue adicta a la heroína. Lo pusieron bajo el cuidado de Lisa West, quien se volvió su madre adoptiva cuando tenía apenas tres semanas de nacido, y los doctores dijeron que seguramente había heredado la adicción. "Era nervioso y tenso, era difícil lograr que se quedara acostado", dice ella.


Conforme West creció, tenía discapacidades de aprendizaje y algunos problemas motrices. Pero entonces vislumbró algo más: cuando tenía tres años, Lisa lo levó al circo. "Uno de los artistas lo subió a una de las bicicletas de acrobacia", cuenta. "Y sin razón alguna, Mario se subió al manubrio y brincó de este. Cayó sobre su rostro y se rompió un diente. Necesitó 17 puntadas".


Desde ese día, se volvió gimnasta. Ahora tiene 18 y por sus habilidades gimnásticas está becado en la Universidad Estatal de Ohio. Tiene una oportunidad para ser reclutado por el equipo nacional.


Es fácil enamorarse de algo, pero por lo regular nuestra motivación surge de los retos físicos con los que nos topamos. Intentamos algo, duele y queremos que duela menos (en lugar de evitarlo, lo superamos).


Claro, cualquier persona de 18 años puede construir su cuerpo. ¿Pero West? Su meta en términos de acondicionamiento físico lo ha llevado a la fractura de esternón, tobillo y dedos. El año pasado, en un evento para ingresar al equipo nacional, cayó y se quebró el pie. La tendinitis del hombro y los problemas de rodilla le propinan dolores todos los días.


Aún así, persiste. "Simplemente pensé que el éxito es la única opción que debemos alcanzar", afirma. La gimnasia entrena tu mente para que pienses de esta forma. Aun cuando hiciste las cosas bien, tienes que hacerlo mejor. El éxito es el único camino".


Piensa en eso la próxima vez que un músculo fatigado disminuya tu desempeño. Puedes continuar.


"Borro todo lo que puedo en mi cerebro por que sé que de no hacer las cosas bien, estaré de mal humor", afirma West. "Entonces me digo a mí mismo: tu miedo, tu coraje, no importan. Termina el trabajo. La mayoría de las veces funciona".


Cuando no, lo saca de sus entrañas.

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