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Papá, necesitamos hablar

POR: Matt Bean
FECHA:2012-06-15
Todos queremos conectarnos con nuestro padre, ¿por qué esperar a que sea tarde para decirle lo importante que es para nosotros?

Mi abuelo murió. Mi padre no es un hombre de muchas palabras, así que durante el velorio, cuando el sacerdote pidió que alguno dijera algunas palabras en torno al fallecido, me levanté y me dirigí al frente mientras abotonaba mi saco. Llegué al pódium, previamente mi padre, estoico como siempre, me había dado una nota dentro del programa de la iglesia.

"No olvidemos a este hombre, Vernon Bean, ni lo que significa para todos nosotros." Comencé viendo cómo las palabras cambiaban el rostro de mi padre. "Somos hombres que arreglamos cosas, construimos casas; somos hombres que trabajamos con nuestras manos y mentes y no pedimos mucho más allá de lo que damos."

Mi papá amó al suyo, profundamente. Yo traté de decir con palabras lo que él estaba sintiendo -dándole una emocional Ave María- de repente me di cuenta que tenía éxito. Hablar puede no ser algo sencillo para aquellos que nacieron antes del Dr. Phil. No podía imaginar cuándo fue la última vez que esos dos hombres se dijeron "te quiero", quizá nunca sucedió. De hecho, una semana antes de que mi abuelo falleciera, mi padre le expresó exactamente lo opuesto. "No creo que siempre haya estado de acuerdo con mis padres", dijo en un momento de irá y retumbó como una patada en la ingle. Fuimos vaciando la bodega de mi abuelo donde guardaba algunas cosas personales que trajo desde Florida. En ocasiones la muerte significa un respiro para el cuerpo cuando se espera. Tuvo que soportar la partida de sus padres con sólo ocho meses de diferencia. La muerte de mi abuelo fue particularmente difícil para mi padre: los dos hombres gastaron su vida peleando por cosas sin importancia, por ejemplo cuando papá obligó al abuelo para que dejara de manejar por miedo a que atraopellara a alguien. Ese susceso abrió una brecha entre ambos.

En el funeral, continué con mi discurso: "Cuando decimos adiós a una generación de nuestra familia, no debemos olvidar lo que nos enseñaron. Por eso nunca debemos permitirnos olvidar a este hombre, que fue un abuelo, un padre y un amigo."

Cuando bajé y regresé a mi lugar en la banca, sólo noté una lágrima que corrió por la mejilla de mi padre y se detuvo en su barba. Mi mamá suele decir que él derramó una lágrima en el funeral de mi tío, sólo una, pero fue suficiente.

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