DESCARGA
Síguenos en:

¿Cuáles son tus puntos ciegos?

POR: Gil Schwartz
FECHA:2012-12-18
Todos los tenemos y los triunfadores pueden transformar los propios en una visión alternativa. Aquí las claves para volverlos a tu favor.

Hace tiempo tuve un jefe llamado Bob. Era un buen hombre; brusco, pero amable, y generoso con quienes estaba seguro de su lealtad hacia él. Como líder, contaba con muchos puntos tanto buenos como no tan positivos, pero nada acerca de él era más dramático ni superaba su habilidad para concentrar su atención en un objetivo. Todo en él giraba en torno a enfocarse en algo. Existe otro término para la clase de enfoque que tenía: visión de túnel. A unos años de su reinado y varios antes de su caída, Bob decidió que necesitábamos fusionarnos con una compañía mayor, para tener escala. A partir del momento en que se fijó esta idea en la mente, no podía pensar en otra cosa ni hablar de otro tema. Por las mañanas yo entraba con una taza de café y él estaba sentado frente a su escritorio, con la mirada fija a través de la ventana. ?Tenemos que concretarlo?, decía. En las juntas, cuando nos echábamos unas copas, en las cenas, era la misma historia.

Gracias a su enfoque, determinación e intensidad monomaníaca, lo concretamos. Pero durante ese tiempo, no le prestó atención a ningún otro asunto. Su gran atributo, la cualidad que hizo posible concebir toda la estrategia, también fue el punto ciego que acabó con él. Así es la naturaleza de las cosas, pues todos tenemos debilidades, situaciones inadvertidas; peligros y oportunidades irreconocibles, porque existen en áreas incomprendidas por nuestros sentidos, como cuando no vemos un tráiler de 18 ruedas en nuestro retrovisor. Pero estos puntos ciegos ?un inconveniente? también son una fuente de energía potencial, y nuestro trabajo consiste en comprenderla y cultivarla. Piensa en los grandes hombres de negocios, todos tienen un enorme punto ciego que finalmente ha sido encausado hacia su beneficio. Uno es incapaz de ver la manera de sentir de otras personas; otro no puede admitir su fracaso en nada, por mínimo que sea. Todos ellos, mermados por una u otra deficiencia, utilizan el lado B de su punto ciego para labrar su camino hacia la cima. Veamos algunos de éstos y quizá te reconocerás a ti mismo.

 

Punto ciego #1 Tantos árboles no te dejan admirar el bosque

Siempre tiene la nariz metida en una tarea pequeña y pasa días pensando en la colocación de las mesas para la reunión de gerentes de división e ignora por completo el objetivo principal de la junta, cuando esta se torna en el detalle primordial, el mismo que se le escapó. Cuando se le pregunta qué necesita hacer en las próximas 36 horas, ya tiene una respuesta lista y completa. Cuando alguien quiere saber cuál podría ser la misión de esta compañía, no tiene la más mínima idea.

El lado positivo: Al mismo tiempo, su deficiencia por pensar a largo plazo le ofrece la capacidad para planear eventos con gran distinción, para ejecutar como un maestro el itinerario de otras personas, y para tener la habilidad, dentro de lo que cabe, para vislumbrar las implicaciones del desastre organizacional. Es Rahm Emanuel, no Barack Obama. Aunque el presidente también parece ser muy bueno para atender detalles. Si ese tipo tiene puntos ciegos, aún no los hemos visto.

 

Punto ciego #2 No identifica la maldad y deslealtad en otros

Hay personas maravillosas en el mundo corporativo, aunque quizá no conozcas a la mayoría de ellas, pero sí existen. Piensan lo mejor de todos y para ellos el mundo está lleno de buenos individuos con intenciones loables. Confían en la gente y se apoyan en su juicio,simplemente están ciegos ante el mal que hacen hombres y mujeres, y con frecuencia sufren por esta falta de percepción. En una ocasión conocí a un tipo que trabajaba para un director, quien siempre le decía, ?tú eres mi mano derecha, Chet?. Llegó el día en el que la compañía se reorganizó y le dije: ?te van a ?dar cuello? en esta reorganización?. Y él me dijo, ?de ninguna manera. El director dice que soy su mano derecha?. Dos meses después, Chet había sido despedido. Hoy todavía dice, ?el director es un tipazo. De ninguna manera me quería fuera del cuadro. Fue Mark quien lo hizo.?

El lado positivo: Él genera una tremenda lealtad en las buenas personas. Todos querían a Chet. Cuando se fue, todos lo lamentaron. Todavía lo visitan, juegan golf y salen con él, a tomar la copa y a cenar. Era un buen hombre y un excelente jefe. Esa ingenuidad hacía que lo quisieran. Además tuvo muchos logros, antes de su despido.

 

Punto ciego #3 No tiene alternativas

Los gerentes con frecuencia sufren de lo que los psicólogos llaman rigidez de carácter. Esto significa que saben hacer ciertas cosas, y no les parece o no se les ocurren otras formas de hacerlo. Son como el que siempre sale con el mismo tipo de mujerzuela y luego se queda en shock cuando se convierte en la séptima mujer que le es infiel. En términos de negocios, esto se refiere a que la persona que siempre deja sus asuntos para el último momento y luego de manera forzada logra salir airosa, siempre hará todo de la misma manera.

El lado positivo: Quizá le salga bien algún día. Este hombre inflexible eventualmente se vuelve muy bueno para hacer las cosas a su manera. Combina con determinación y empuje la obsesiva necesidad de replicar un proceso y tendrás una fuerza imparable para los negocios. Bill Gates llevó a Microsoft a donde está en la actualidad, ya fuera a través de la copia o la adquisición de los derechos a todas las grandes ideas en computación conforme surgían, incluido DOS (comprado) y Windows (un, hay que decirlo, homenaje a Apple). Ese es su método. Percibe algo que podría funcionar si se aplica a su modelo de negocio. Lo succiona.

 

Punto ciego #4 Nunca admite el fracaso

Una de las facetas de los grandes y posicionados hombres de negocios de nuestra época es su demencial falta de capacidad para verse a sí mismos salir en desventaja. Se defienden como gato boca arriba hasta que aparece una resolución. En la mayoría de los casos, ganan simplemente porque sus oponentes dicen, ?dejémoslo por la paz?, y viran hacia otros asuntos.

El lado positivo: Hubo un hombre que fracasó en todo lo que emprendió, pero no cejó en intentar, y finalnente, después de toda una vida de adversidades y retos, triunfó. Ese hombre fue Abraham Lincoln. De acuerdo, al final las cosas no le salieron del todo bien, pero el empuje y la persistencia fueron los aspectos positivos de sus puntos ciegos. Si estás lo suficientemente loco, también tú puedes trabajarlo.

 

Punto ciego #5 No ver sus propias fallas

Conoces a esta clase de tipo, y si tienes suerte, quizá seas como él. Ve las deficiencias de los demás, ¡pero agradece no padecerlas! Él es perfecto.

El lado positivo: ¡Es ridículamente seguro de sí mismo! Naturalmente, tiene un increíble poder que proviene de creer 100% en él, en su trabajo y en ser infalible. Siempre se mantiene al pie del cañón donde los trenes no arrancan. ¿Quién quiere tener problemas con ellos? Son muy fuertes para vencerlos.

 

Punto ciego #6 Aman a quien está con ellos

Este punto ciego ha afectado su memoria a largo y mediano plazo. Está totalmente imbuido (hasta enamorado de quien sea que esté delante de él). Su interior está lleno de corazones y flores para ese individuo, y lo quiere hacer feliz. Hasta que la persona desaparece de su vista; entonces, ?¿quién era??.

El lado positivo: Tiene mucha acción. La gente se la pasa divertida con él. ¿Alguna vez te has cuestionado por qué tantos chaparros o gordos tienen una bella esposa? No se trata únicamente del dinero, hermano.

 

Tus puntos ciegos sociales

Algunas de tus ?cualidades? quizá alejaron a tus amigos. Mantente cerca de ellos con estos consejos.

Si eres carismático, también sé confiable

Pueden tener muchas amistades, pero las pierden una vez que comienzan a resolver prácticamente todo. ?Parte de ser carismático implica prestar demasiada atención a otras personas. Pero ello puede derivar en que te eches encima compromisos a los cuales no puedes darle seguimiento?, advierte la doctora Pepper Schwartz, socióloga de la Universidad de Washington en Seattle, Estados Unidos. Sugiere apostar de buena fe en tu seguimiento. Cada que salgas al rescate de otro, paga $500 pesos a la parte afectada. Al hacer de esto un juego, lentamente permites hacer conciencia de tu responsabilidad.

Tu ojo crítico representa una ventaja, pero aprende a voltear la mirada

En el trabajo funciona de maravilla ser perfeccionista, pero hace que tus amigos se sientan como neandertales. ?Eres demasiado especial, de manera que recibes mucho resentimiento?, advierte Schwartz. Para que no ofendas, emplea otra técnica del mundo de 9 a 5: jamás critiques a menos que puedas ofrecer una solución. ?Quizá veas áreas donde los amigos quieran empatar con tus estándares, como en el caso de fitness?, apunta. Ofrece consejos en calidad de aliado, no de adversario; asesora, y si percibes desinterés de su parte, detente.

Éntrale al partido, pero no juegues con tus amigos

¿Alguna vez has sentido que tus compañeros son admiradores tuyos de forma inconsciente? Lo son. Tu naturaleza competitiva te hace un jugador valioso en el equipo, pero tu impositivo temperamento puede alarmar a tus amigos. No importa qué estén jugando, billar o lo que sea, evita el conflicto al retarte a ti mismo, no a tus amistades. Schwartz recomienda que trates de lograr lo mejor conforme a tus propios parámetros en lugar de enfocarte en ganar. Si lograste varios puntos en el último juego, trata de conseguir más. Si te quedaste corto, asume toda la responsabilidad.

Redes Sociales
Araiz Corre
Encuesta
COACH