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Elimina el estrés navideño

Elimina el estrés navideño
"Toma la fotografía de la cintura para arriba: los pies son irrelevantes, a menos que vengas de una familia de podólogos".
FOTO:Cortesía
POR: Steve Calechman
FECHA:2012-12-21
Doce consejos navideños para rescatarte de tu familia, defender las emociones de estas celebraciones y hacer feliz a tu chica.

Piensa en un pavo. Como está constituido en la actualidad: una bestia ridícula. Tiene diminutas piernas que apoyan un cuerpo gordo, con pechos que asemejan los de una estrella porno y una cara como la de un pescador de 90 años. Esto le hace el símbolo perfecto para los días de fiesta, que han quedado cargados de comercialismo y de sentimiento artificial, y separados de cualquier sentido de intimidad o significado. Es hora de un cambio. He aquí un cuchillo. Reduzcamos a su debido tamaño estas tradiciones parecidas al pavo y quitémosles su poder de trauma, despilfarro y agotamiento de energía. Lo que quede será menos estrés y más tiempo para disfrutar lo que más importa: la familia, la amistad y, claro, la fiesta. Es tiempo de trinchar a la bestia.

 

1 Ponte frente a la cámara

Eres un miembro de la familia, no un historiador, y esto es Navidad, no la red televisiva de asuntos públicos transmitidos por cable satelital. Deja la cámara de video, el Twitter, el Fecebook y tu smartphone y vive el día en lugar de volver a vivirlo después en la televisión. Joe Berlinger, codirector del documental Metallica: Some Kind of Monster y de la trilogía Paradise Lost, recomienda "enfocarse en eventos clave que cuenten la historia: la llegada, el brindis, los regalos. Registra cinco fragmentos de seis minutos durante todo el día. Estarás ocupado en esos 30 minutos." Cuando tomes retratos de la familia, no obligues a los niños a que hagan monadas. Adoptarán espontáneamente poses de estrella. Captúralos 30 minutos después de que despierten: están más animados entonces. "Para desencadenar una reacción divertida, extiende una cinta métrica y después deja que vuelva a enrollarse rápidamente. Los niños aman eso", dice Bambi Cantrell, autora de The Art of Wedding Photography. Con los bebés, pasa un plumero (¡que esté limpio!) por su cara para obtener risas instantáneas. Toma la fotografía del grupo una hora después de la cena, cuando todos están relajados. Diles que se paren a 45 grados, con 30 cm de separación y la cadera delantera alejada de la cámara: la Gran Técnica Adelgazante. Haz que la fila de atrás abrace a la de adelante para tener una familia que parezca unida y feliz, incluso si es una gran mentira. Toma la fotografía de la cintura para arriba: los pies son irrelevantes, a menos que vengas de una familia de podólogos.

 

2 Supera el deseo de dar

El comercialismo alimenta un tremendo enojo petulante en algunas personas, pero Santa no es un mal mito y los regalos no son inherentemente malos. Quizá lo que convierte "dar" en una gran orgía de regalos sin carácter es la falta de sentido en ello, en especial cuando tu hijo nunca pedirá lo que desea junto con todos los regalos: tiempo contigo. "De modo que dale los juguetes y después juega con él", dice el psiquiatra Alvin Rosenfeld, autor de The Over-Scheduled Child. También da cosas prácticas (calcetines, camisetas, calzado para correr) para mostrar que los regalos son útiles. "Después, cuando sea su turno de dar, él puede tomar en cuenta lo que alguien más necesita", dice Melvin Oatis, profesor asistente de psiquiatría clínica en el Centro de Estudios de Niños, de la Universidad de Nueva York.

 

3 Simplifica tus compras

Ya sea que te aventures el día siguiente al de Acción de Gracias o en Nochebuena, el periodo de compras para días de fiesta es terrible. No puedes escapar al dar pocos regalos a tu prole inmediata, pero abrevia tu tiempo de compras al diferir regalos más pequeños, como el destinado a ese sobrino que olvidaste que tenías. "Dale algo raro", dice Robyn Freedman Spizman, autor del Giftionary. "Todo lo que necesitas es una tarjeta y un sentimiento simple. Pon un tope al gasto y promete llevarlo a donde desee (después de enero). Verás lo que en realidad le gusta, y pasarán un buen tiempo juntos."

 

4 Encuentra un regalo que te lleve al sexo

Puedes lanzar esta curva sin ir a ningún lugar cerca de un centro comercial. Ella sigue diciendo que desea cantar, pintar o hablar italiano; paga de antemano algunas lecciones y dale el espacio que necesita para que las tome. Estás mostrándole que te interesa como persona. "Mientras más reconozcas quién es ella, más recibirás en retribución", dice Lou Paget, educador sexual certificado y autor de 365 Days of Sensational Sex. Desde luego, todo esto puede requerir un poco más de tiempo de preparación del que le has asignado a esta temporada de días festivos. Afortunadamente, los vinateros de California, Brasil, Francia y otras regiones han estado trabajando muchas horas extras en nombre tuyo. Ve a una vinatería y pide a los empleados que te ayuden a reunir un paquete de 12 botellas surtidas de buena calidad. Selecciona vinos tintos fuertes para los meses de invierno, y vinos blancos más ligeros para primavera y verano. Saldrás, como máximo, en media hora, bolsas de regalo incluidas. Añade algo de intimidad al adjuntarle una lista escrita a mano de todas las citas románticas y sexuales que deseas llevar a cabo con ella durante el año que se avecina. El pensamiento de que, en diciembre, ya estás planeando un pequeño "escape sexual" durante el verano la hará derretirse por ti con anticipación. Como un subtema para la presentación de tu calendario de vino, habla de las cosas que hicieron cuando se conocieron y empezaron a salir y que deseas repetir constantemente. Esto no quedará sin recompensa, sobre todo si decides omitir esa parte acerca de tener sexo 15 veces a la semana.

 

5 Escribe una carta familiar (sin jactancia)

Hay espacio y utilidad para una carta de día festivo, pero es muy sencillo que se convierta en un vertedero épico de victorias. Más bien debe tratarse de una actualización rápida, directa y entretenida para amigos y familiares, sobre todo los que nunca consigues ver. Tres reglas básicas: que sea breve -no más de una página-, positiva -incluso si perdiste una pierna el mes de junio pasado- y no pases más de una hora redactándola. Así te quedará excelente y ella lo apreciará mucho.

 

6 Evita que el avión te quite la energía

Ya sabes que debes reservar tu vuelo para partir en Navidad. Esos siempre son los horarios menos agitados para volar. Pero si estás viajando con la muchedumbre antes del día festivo, al menos minimiza el dolor al pedir que te lleven al aeropuerto: encontrar un espacio en el estacionamiento será más difícil que conseguir facturación de equipajes en la acera del aeropuerto Internacional de Bagdad. Por último, si bien es demasiado tarde para este año, empieza a planear para 2006. Los boletos salen a la venta con 331 días de anticipación, de modo que si sabes dónde estarás, compra ahora. Quizá no sea el boleto más barato, pero tendrás la elección de horario y el mejor asiento. ¿El ideal? La segunda hilera de la salida: tiene más espacio para las piernas, además de cómodos asientos reclinables.

 

7 Evita que la familia absorba el placer

Estarás en particular preocupado respecto a que tu hermano mayor actuará como tal. Envíale un mensaje por correo electrónico antes de que se reúnan. Mantén el mensaje en primera persona. Acepta cualquier responsabilidad que haya que aceptar (de modo que él no se ponga a la defensiva), y simplemente dile que estás esperando con ansia verlo, que deseas que sea divertido y que te gustaría encontrar algún tiempo para platicar. "Sólo has conseguido aliviar la tensión", afirma Alan Manevitz, psiquiatra en el Hospital Presbiteriano de Nueva York. Cuando tu hermano/ padre/madre/tío diga algo acerca de ti que te disguste -tener un altercado con esa persona sería muy malo- corre al baño. Obtendrás cinco minutos de privacidad para recordarte a ti mismo que ya no vives ahí y que la convivencia con estas personas es temporal. "Mójate la cara con agua fría y chupa algún caramelo de menta. Ambos son estimulantes y te distraerán", dice Richard O`Connor, autor de Undoing Perpetual Stress. Después tira de la cadena y regresa a la lucha como un mejor hombre.

 

8 Elude la tristeza posterior

La sensación de aislamiento por lo general golpea más fuerte inmediatamente después del Año Nuevo, cuando toda la socialización finaliza. "Antes de los días festivos, haz planes para enero", dice O`Connor. Tendrás algo que esperar conforme estás sentado en el cuarto de baño chupando un caramelo de menta, recordándote a ti mismo que ya no vives ahí. Un viaje podría ser el remedio, y será económico. Durante la primera semana de enero pueden encontrarse buenas tarifas en líneas aéreas y de hoteles, porque nadie piensa en viajar entonces: y los lugares de vacaciones de islas no permanecen abiertos en vano.

 

9 No veas la televisión

Seguro, es una tradición... pero quieres que se acabe. No gruñas y digas que es tonta. Eso sólo molestará a quienquiera que ame la tradición, probablemente la mamá. Propón una nueva: un torneo de Scrabble, un juego de adivinanzas, cualquier cosa con un poco más de interacción y un poco menos de suicidio. O bien, podrías simplemente hablar. Si no hay mucho precedente para eso, empieza con temas que puedan involucrar a todos ¿Cómo fue tu primer jefe? ¿Qué fue lo primero que quisiste ser cuando eras niño? ¿Cuál es tu recuerdo más temprano? ¿Cómo fue la vida para la familia en su país de origen? ¿Cómo conoció el tío a su esposa? "Aprenderás muchas cosas acerca de la vida de los familiares de edad más avanzada, y ellos rellenarán las brechas en la tuya", sostiene el Dr. Manevitz. Algunas reglas de planeación: mantenlo superficial y divertido, sin instrucciones, órdenes, ni tareas; y no supervises los actos ni tengas ideas preconcebidas de lo que se supone que debe pasar. Si el objetivo es hablar y todos están hablando, ¡felicidades!

 

10 Evita el aumento de 4.5 kilos

Es hora de ver la realidad: si te atiborras de todas esas golosinas de las posadas y de Navidad, estarás viendo un enorme aumento de casi un kilo. De modo que disfruta el pastel y el relleno hasta la saciedad. Si lo restringes a sólo esas dos comidas grandes, no tienes de qué preocuparte. "Sin embargo, si la autodisciplina no es tu fuerte, el desafío se convierte en lo que te hace subir de peso entre los días festivos, con todas las fiestas y las comidas relacionadas con la oficina, lo que hace fácil devorar 1,000 calorías adicionales al día y aumentar 3.1 a 4.5 kg antes del Año Nuevo", dice Heidi Skolnik, nutricionista de los Gigantes de Nueva York. ¿La solución? Antes de ir a las fiestas come un refrigerio razonable: frutos secos, yogurt, o medio sándwich de pavo con tomate, de modo que no comerás en exceso como si acabaras de ser rescatado de un accidente de avión. Permanece lejos de las mesas de comida. Por último, socializa mucho: cuando estás hablando, salen palabras de tu boca en lugar de que entre una docena más de bocadillos de salchicha de Frankfurt envuelta en tocino.

 

11 Ve a todas las fiestas (cortésmente)

Digamos que recibes cuatro invitaciones y deseas ir a las cuatro fiestas, pero, obviamente, no puedes permanecer en todas hasta que terminan (y quizá tú y tu compañera simplemente desean ir a casa y recibir el Año Nuevo haciendo algo mejor). ¿Cómo haces apariciones breves sin ofender a los anfitriones? Sigue el ejemplo del alcalde de Denver John Hickenlooper -porque los políticos son verdaderos expertos en salir de fiestas con una sonrisa espontánea-: "cuando llegues, busca de inmediato al anfitrión y dile: No quise perderme tu fiesta, pero sólo puedo quedarme un cuarto de hora. Ellos seguro mostrarán más apreciación que si permanecieras tres horas, comiendo toda su comida, bebiendo todo su alcohol y marchándote a las 11:30". Y, por supuesto, asegúrate de beber con moderación: después de todo, estás viajando. Un último consejo para llevar una buena conversación: formula las preguntas y dedícate a escuchar a tu interlocutor. "Siento que he estado conectado y aprendido algo", dice el alcalde.

 

12 Ve los juegos que valgan la pena

Ver un juego de tazón el día de Año Nuevo es una de las tradiciones más exquisitas que existen: ¿pero seis? Si tu equipo favorito juega, píntate la cara y ruge, pero si sólo deseas algo de buen fútbol americano, "escoge el juego de la Conferencia del Sudeste, una conferencia constantemente intensa", recomienda Bill Curry, analista de fútbol americano colegial de ESPN. Si se enfrenta contra la Conferencia de los diez grandes, mucho mejor. "El antiguo sur todavía tiene algo de complejo de inferioridad, y la única manera de desafiar a los yanquis es a través del fútbol americano", explica. Si el tiempo es limitado, ve la patada de salida y las primeras dos posesiones para tener una idea del desempeño de ambos equipos. Los primeros 10 minutos del tercer cuarto te dirán cómo respondieron los equipos antes del medio tiempo y, después, si se prepara un drama que realmente valga la pena, quédate para ver el último cuarto.

Ahora sí, disfruta de esta época y prepárate para lo que te espera en el 2013.

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