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El hombre en palabras

El hombre en palabras
"La parrillada es una de las pocas oportunidades legales para un hombre que busca sumergirse en la terapia de jugar con fuego y recrear los tiempos en los que lo hacía al lado de su caverna."
FOTO:Cortesía
POR: Redacción
FECHA:2013-01-18
MH hace un viaje enciclopédico en las extrañas profundidades de la mente masculina para revelar las razones por las que...

La comprensión es la clave del desarrollo personal. MH hace un viaje enciclopédico en las extrañas profundidades de la mente masculina para revelar las razones por las que...

 

...COLECCIONAMOS CUALQUIER COSA

Portavasos, cómics, abrecartas del siglo XIX: "Las colecciones satisfacen algunos de los instintos masculinos más antiguos", comenta Susan Pearce, profesora de Estudios de Museo en la Universidad de Leicester, en Inglaterra. "Es la emoción de la cacería, la búsqueda de cosas." En su investigación, Pearce halló que las mujeres coleccionan objetos que reflejan su personalidad y lo demuestran como parte del aseo hogareño, pero los hombres guardan y admiran sus colecciones en privado.

 

...DEBEMOS DOMINAR LA PARRILLA

Cocinar en exteriores es un placer masculino tal que una encuesta realizada hace unos años por la compañía Calor, en el Reino Unido, reveló que nos gusta monopolizar el asado durante un 85% del tiempo que dure, mientras un 75% de los hombres admiten amar ser el centro de atención cuando cocinan la carne. "Nuestra sociedad se ha vuelto más sana, segura, más civilizada y políticamente correcta, y el hombre necesita demostrar que aquello para lo que fue diseñado no ha sido suprimido", reflexiona el psicólogo Aric Sigman. "La parrillada es una de las pocas oportunidades legales para un hombre que busca sumergirse en la terapia de jugar con fuego y recrear los tiempos en los que lo hacía al lado de su caverna." Pero no sólo se trata de una postura estilo macho-alfa, la encuesta también señala que el hecho de estar a cargo en la cocina al aire libre nos otorga mayor confianza para hacerlo en interiores. ¿Alguien quiere un bife?

 

...SOMOS ADICTOS A LOS VIDEOJUEGOS

Como pasa con todas las aventuras amorosas, nuestros cerebros nos recompensan si les seguimos el juego. Experimentos en la Stanford University, en Estados Unidos, han encontrado que el centro mesocorticolímbico -asociado con el sentimiento de recompensa y la adicción- es estimulado más en los hombres que en las mujeres cuando se trata de videojuegos. "Estas diferencias entre géneros podrían explicar la razón por la que los hombres sienten mayor atracción por Gears of War", plantean los autores del estudio en el Journal of Psychiatric Research. Y entre más triunfamos en ellos, mayor se hace nuestra sensación de recompensa y el deseo por continuar.

Un estudio realizado por los investigadores de mercados Harris Interactive arrojó el dato de que los hombres son tres veces más propensos a volverse adictos a los juegos, y científicos de Stanford admiten que nuestro sistema neural está programado para responder a la naturaleza territorial, agresiva y competitiva de los videojuegos. Nos suena a pleito.

 

...AMAMOS LOS REFUGIOS

Son algo más que un sitio donde guardar copias antiguas de Playboy - son sitios sagrados. "Muchas relaciones podrían salvarse si los hombres pudieran retirarse con frecuencias a esos recintos de paz y privacidad", señala Gordon Thorburn, autor de Men and Sheds. Hasta pueden salvar tu vida: el movimiento Australian Men`s Shed -eso es en Australia, compadre- combate los suicidios masculinos al transformar algunas cabañas del campo en recintos donde los hombres pueden huir de las mujeres.

 

...AMAMOS LAS FOGATAS

Para nuestros ancestros el fuego era la herramienta más útil, ya que otorgaba calor y protección. "El hombre que controlaba la llama controlaba a las mujeres", ilustra el doctor Paul Pettitt, catedrático de arqueología paleolítica en The University of Sheffi eld, en Inglaterra. Es por ello que no sorprende la (saludable) fascinación que muchos de nosotros tenemos con las llamas -o que el 90% de los pirómanos sean hombres. Construir una fogata nos permite comprobar que aún tenemos las aptitudes masculinas para forjar este impresionante y peculiar afrodisíaco. Aunque el aroma de las hojas carbonizadas no será sufi ciente para convencer a tu vecina de despojarse de su ropa.

 

...GATILLEAR CANALES DE TV

En el Cielo todos tendremos un control remoto. "Los hombres no queremos saber lo que hay en la televisión", advierte Allan Pease, autor de más de una docena de libros sobre comportamiento humano. "Queremos saber que más hay en la televisión. La mente masculina se enfoca en las la resolución de problemas, y nos interesa hallar el fondo de todo lo más rápido posible." Y ¿por qué no escuchamos a nuestros padres mientras presionamos los botones del control remoto? No servimos para hacer muchas tareas a la vez, tal vez porque los cerebros de nuestros antepasados debían enfocarse en una sola actividad a la vez. Así que, cuando ella te acuse de no escucharla mientras miras el televisor, dile que eres una víctima de la biología evolutiva: estás incapacitado.

 

...NOS REÍMOS DE LA DESGRACIA AJENA

Sentir placer ante las tragedias de otros, también conocido como Schadenfreude, es una gracia predominantemente masculina, de acuerdo con el psicólogo Richard Wiseman, de la Universidad de Hertfordshire, en Inglaterra, autor del estudio más ambicioso que sea ha realizado sobre la psicología del humor: LaughLab. Su investigación demostró que los hombres disfrutan de un humor más agresivo, del tipo que nos hace sentir superiores al resto. "La teoría del humor de la superioridad, propuesta en un principio por Platón, sugiere que la risa es un grito de victoria sobre el enemigo", añade Wiseman. Y nuestro humor de pastelazo tiene sus beneficios. "Nos hace sentir bien con nosotros mismos en comparación con los demás, y permite que las desgracias parezcan inofensivas."

 

...ODIAMOS SALIR DE COMPRAS

Los antropólogos proponen que nuestro odio viene de tiempo atrás, y se relaciona con la mentalidad colectiva enfocada en la cacería, que se contrapone a la de las mujeres -programadas para la recolección y selección de frutas. Pero existe una razón menos compleja: nos parece jodidamente estresante. Los estudios del psicólogo David Lewis hallaron que el ir de compras eleva el ritmo cardíaco y la presión sanguínea masculinas a niveles similares a los que experimentan los pilotos de prueba o los policías antimotines. Pero si jugueteas con tus ventajas psicológicas, podrías hacer del shopping una experiencia menos dolorosa. "Los tipos no son capaces de recorrer cinco supermercados, pero les encanta navegar durante horas en Internet con el propósito de hallar el mejor refrigerador al mejor precio", señala la psicóloga del consumo, Cathrine Jansson-Boyd, de la Anglia Ruskin University. Tómalo como una especie de cacería.

 

...DEJAMOS ARRIBA LA TAPA DEL INODORO

El problema, según las palabras de la profesora inglesa Susan Pearce, es que los inodoros modernos no están diseñados para hombres. "Al igual que muchos machos del reino animal, nuestro instinto dicta que orinemos la superficie de las cosas para marcar territorio", añade. "Es ésta la razón por la que no lo haces en un campo abierto." Bueno, está eso y la posibilidad de terminar en el asiento trasero de una patrulla. Cualquiera que sea el caso, siempre existirá la pregunta más importante: ¿por qué las mujeres dejan la tapa del inodoro abajo?

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