Ir

Alimentos orgánicos: guía práctica 3

POR: Maria Rodale /FECHA:8 de septiembre de 2016
Termina nuestra breve guía para que cambies tu tipo de alimentación. Aprende a cuidarte a ti y de paso al planeta.

¿Qué quiere decir "orgánico"?

Orgánico: productos a los que les otorgan el sello USDA Organic de aprobación. Deben estar constituidos por al menos 95% de ingredientes orgánicamente producidos. El porcentaje restante puede ser inorgánico, pero sólo si los ingredientes no están disponibles comercialmente en forma orgánica y se hallan en la lista de la USDA de sustancias aprobadas para tal uso. Cualquier alimento etiquetado por la USDA Organic fue cultivado sin la ayuda de ingeniería genética, radiaciones ionizantes o lodo de aguas residuales (sí, es lo que piensas que es), y sin pesticidas no reconocidos para la agricultura orgánica de la USDA. Si es carne, el animal fue criado sin antibióticos ni hormonas de crecimiento y alimentado con dietas orgánicas. La USDA clasifica los alimentos de este tipo como 100% orgánico sólo si todos los ingredientes y el procedimiento fueron realizados de esta manera.

Hecho con ingredientes orgánicos: la USDA define un producto como "hecho con ingredientes orgánicos" si la comida contieneelementos de esta naturaleza en un 70% al menos. (¡Oye, es mejor que nada!) Además, puedes estar seguro de que el producto no fue producido con métodos que no son aprobados en la práctica de la agricultura orgánica, como el uso de lodo de aguas residuales o la radiación ionizante.

Natural: la comida etiquetada como "natural" no es necesariamente orgánica. A excepción de la carne y el pollo, los estándares no oficiales definen legalmente "natural" para los productores y los consumidores. No obstante, el término suele referirse a los alimentos sin preservativos o ingredientes artificiales. No hay confirmación independiente de eso; es sólo una palabra que puede ser utilizada en cualquier etiqueta de alimentos. La comida orgánica sigue los estándares definidos por la USDA, y su cumplimiento es verificado por inspectores especializados en el tema.

Local: el movimiento de la comida local ha sido muy importante para revitalizar pequeñas granjas y comunidades, y ha llevado comida fresca y de temporada a muchas más personas. Sin embargo, como un medio para salvar al planeta y mejorar la salud, sólo llega hasta ahí. Los huertos locales que trabajan con químicos contaminan las comunidades y, en realidad, aumentan su huella de carbono (término ecológico para determinar la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por causa directa o indirecta de un individuo u organización. La huella es la que deja una persona en el planeta con sus acciones y consumo de energía. En cambio, las granjas de cultivos orgánicos limpian las comunidades locales y disminuyen sus huellas de carbono y uso de energía.

Los estudios demuestran que ser agricultor orgánico es mucho más crítico que ser local cuando se trata de la huella de carbono de un alimento. En un estudio comisionado por PepsiCo, un investigador independiente determinó que el componente más significativo de las huellas de carbono para el jugo de naranja empaquetado no era el transporte o la manufactura, sino la producción y aplicación de fertilizantes para hacer crecer las naranjas utilizadas.

 

Y como postre, sana el planeta

Al seleccionar productos orgánicos le brindas al planeta un cambio positivo. Y harás mucho acerca de la comida. Considera estos beneficios. Se puede alimentar al mundo con cultivos y comida orgánica. Contrario a la propaganda sobre la producción en serie con biotécnicas y corporaciones químicas, la agricultura orgánica puede brindar alimentos a todos el mundo. Transferir nuestra técnica de dependencia química del sistema de cultivo a otras naciones es un camino seguro hacia el colapso del ambiente global. El gasto de energía, la toxicidad de los agentes químicos, y la degradación de los suelos podría ser catastrófico. En vez de eso, necesitamos exportar los conocimientos que hemos generado acerca del exitoso modelo moderno de agricultura orgánica y ayudar a otros a adaptar esta práctica a sus climas, regiones y culturas.

La vida orgánica puede detener la crisis climática (creas que existe o no). Cuando combinas el impacto de proteger el benéfico hongo mycorrhiza en el suelo (el cual absorbe y neutraliza el carbono) y se eliminan todos los tóxicos químicos ( y su empaquetado y la energía gastada en ello), el problema del carbono en nuestra atmósfera está prácticamente resuelto. Seguimos requiriendo más energía renovable, pero restaurar las habilidades de la Tierra para apropiarse del carbono es un buen punto desde el cual deberíamos comenzar a trabajar.

No es tan tarde para cambiar, ser saludables y felices. La gente que cambia a la comida orgánica reduce la ingestión de pesticidas. Además de eso, el neurocirujano, Christopher Lowry, investigador de la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, encontró que cierta propensión a las interacciones entre bacterias no sólo estimula el sistema inmunitario humano, sino también aumenta los niveles de serotonina, esto último comprobado en ratones. La serotonina es esencial para combatir la depresión. Quizá si cultivamos y trabajamos en un huerto en nuestro jardín los alimentos orgánicos, no necesitaríamos los antidepresivos que arrojamos en forma de orina al suministro de agua. Finalmente, contaminándolo.

En mi libro Organic Manifesto, justo hago eso. (Incluyo historias chocantes y bizarras sobre cómo estamos, en primer lugar, inmersos en este atolladero de químicos). Pero el fondo del asunto para mí es éste: si haces una cosa -toma una decisión consciente, una simple, una acción sencilla que pueda cambiar al mundo- después, cambia a lo orgánico. Compra comida orgánica. Deja de usar químicos y dale tu apoyo a los productores orgánicos. Ninguna otra opción que elijas para la salud de tu familia y la del planeta tendrá repercusiones tan grandes y positivas para nuestro futuro.

+RELACIONADAS
MH- Comenta esta Nota