Alimentos orgánicos: guía práctica 1

Publicado el día 08 de Septiembre del 2016, Por Maria Rodale

Salva tu vida y el planeta con productos orgánicos. Ten consciencia de lo que comes y cómo afecta al medio ambiente.

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El individuo común y corriente acostumbra comprar en los supermercados conocidos y tiene que afrontar una elección.

Bueno, en realidad te enfrentas a diario a 47,000 productos a escoger, muchos con etiquetas para convencerte sobre los beneficios para tu salud. Bajo en grasa. Alto en fibra. Natural. Carne sin hormonas, sin jarabe de maíz alto en fructuosa. Orgánico... Mucho de lo que dicen las etiquetas son tonterías de mercadotecnia. Esto puede ser más importante de lo que te imaginas. Las marcas orgánicas están ganando cada vez más y más espacio en los estantes de los supermercados. Inicialmente, entre más clase (es decir, más altos precios) tuviera la tienda, más productos orgánicos ofrecía. Pero, recientemente, Walmart ha decidido hacerles un espacio también a esas bondades. A menos que el tipo común y corriente trate el dinero con desdén, también percibe que algunos precios son más altos de lo normal en estos artículos. Es probable que se pregunte: ¿Valdrán la pena estos alimentos? Y si tengo un carrito lleno de éstos, ¿le gustaré más a las mujeres?

La respuesta a la primera pregunta es sí, lo cual significa que la segunda puede ameritar una respuesta afirmativa también. En mi experiencia, las mujeres inteligentes son sensibles respecto a los temas de salud, y justo de esto trata el movimiento orgánico. Lo sé, porque mi familia lo inició.

Mi abuelo, J.I Rodale, fundó la revista Organic Farming and Gardening en 1942 y, junto con ella, el movimiento orgánico en Estados Unidos. Mi padre consumía "alimentos locales" (los que se producían en la región), incluso antes de que existiera el concepto como tal; él creía en el apoyo a los granjeros locales y en la compra de comida local. Dedicó su vida a la misión que había comenzado mi abuelo, mejorar nuestra salud y entorno a través de la comida y el modo como era cultivada. Los dos hombres sabían que la comida orgánica y los métodos de cultivo eran mucho más saludables y mejores para el ambiente, pero a mediados de los 60 aún no se lo habían probado al mundo. De hecho, mucha gente los consideraba dementes o al menos sumamente excéntricos. Así que se las arreglaron para comprobar, inequívocamente, la sabiduría de sus ideas. Antes de que mi padre muriera, comenzó lo que ahora es el más grande estudio científico que compara la agricultura químico-sintética con la agricultura de métodos orgánicos. Compró tierras, contrató científicos que estaban dispuestos a lidiar con ser ridiculizados junto con sus pares e hicieron un compromiso para seguir con el proyecto todo el tiempo que fuera necesario. Con los años, el gobierno finalmente ayudó a financiar y apoyar la investigación.

Desde entonces, algunos investigadores valientes y trabajadores se han unido a la revolución. Han estado dispuestos a ir contra la corriente de la primera y ahora la segunda "revolución verde" -una frase publicitaria un tanto exagerada que repudia la comida alterada química y genéticamente- para demostrar las ventajas de los cultivos orgánicos y la comida que producen. (En ambos casos, el "verde" en estas revoluciones da la oportunidad de percibir más dinero para las compañías de químicos).

Yo nací durante el movimiento orgánico, así que tengo bastante qué decir sobre él. Pero te ahorraré tiempo. Probablemente sólo estás buscando algo que sepa bien y que sea bueno para ti. Y si puedes curar un poco al planeta como postre, está perfecto.

Así que llevemos esto al nivel más básico, directo a tu carrito del súper. Si escoges la comida etiquetada como orgánica, puedes...

*Reducir el riesgo de tener diabetes

*Disminuir el calentamiento global (¡creas o no que existe!)

*Reducir las oportunidades de que tus hijos sean autistas

*Salvar los océanos de las zonas muertas

*Hacer más músculo y quemar grasa

*Aumentar las probabilidades de tener hijos sanos (varones sobre todo)

¿Al menos logré captar tu atención ahora?

 

La guía del chico común para superar la comida promedio

Estoy motivada por ingerir la mejor comida. Tú también. Toma en cuenta estos puntos antes de tu próxima visita al supermercado y dime si no te puedo convencer de que los buenos alimentos son los que están en la sección de los orgánicos. ¿Por qué?

*Los alimentos orgánicos son más seguros. Si te quieres proteger a ti mismo y a los que amas de algún daño, elegirás los orgánicos. Ningún sistema de comida será 100% seguro. Las instalaciones de procesamiento y la cocina de casa pueden ser insalubres, y hay probabilidades de que el viento transfiera pesticidas y polen de cultivos genéticamente modificados hacia las granjas de orgánicos. Pero los alimentos orgánicos son más seguros porque son producidos sin químicos peligrosos ni antibióticos preventivos. Los productores de orgánicos también evitan prácticas baratas pero riesgosas (sin mencionar las más desagradables), como alimentar vacas con otras vacas muertas o, incluso, evacuar las aguas residuales humanas en los campos de cultivo. Sí, aún así tienes que lavar tus manos y los productos orgánicos antes de cocinarlos, pero estarás un paso adelante para garantizar la seguridad de los alimentos que consumes si comienzas con éstos, que son maravillosos.

*Tus hijos estarán más sanos si comen comida orgánica. Los niños son más propensos que los adultos a experimentar complicaciones por pesticidas, de acuerdo a la Agencia de Protección del Medio Ambiente, de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés). Debido a que sus órganos aún están en desarrollo, los niños pueden carecer de la capacidad de expulsar los químicos de su cuerpo. Además, los pesticidas pueden bloquear la absorción de nutrientes que necesitan para crecer. En un estudio publicado por la revista Environmental Health Perspectives, los investigadores encontraron que, cuando los niños comían sus dietas regulares de alimentos producidos convencionalmente, su orina contenía niveles detectables de pesticidas a base de organofosfatos. Pero después de llevar dietas orgánicas de tan sólo cinco días, su orina presentó una concentración de dichos compuestos en cantidades indetectables. (Al regresar a sus dietas originales los niveles de organofosfatos anteriores se presentaron de nuevo). Alergias, asma, autismo, Trastorno por Déficit de Atención (TDAH), diabetes y leucemia infantil han sido vinculados a la exposición a los químicos. Y esto incluye los fertilizantes y pesticidas que usas en tu jardín.

*Las granjas orgánicas son mejores para el medio ambiente. Al cultivar alimentos orgánicamente se previene que miles de químicos tóxicos se extiendan en nuestro entorno y envenenen nuestro suelo, nuestros pozos, la vida silvestre, a nuestros niños y a nosotros mismos. Un estudio del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) reveló que la agricultura orgánica produce mejor calidad de suelo que la convencional. Es más, las parcelas orgánicas estudiadas dieron más cultivos. Cultivar comida orgánicamente también ayuda a la tierra a restaurar su habilidad para procesar y almacenar carbono, así que reduce significativamente los problemas atmosféricos que causan la crisis climática. Aún más importante, lograr que la Tierra pueda restaurar su habilidad para almacenar el carbono nos ayudará a todos a poder seguir respirando.

*La comida orgánica puede tener más nutrientes. Los estudios demuestran que algunos de estos alimentos tienen más antioxidantes, que ayudan a combatir las enfermedades, que los producidos químicamente (también conocidos como convencionalmente cultivados). Un estudio en 2007, realizado por la Universidad de California, en Davis, nos brinda la mejor evidencia hasta la fecha: los investigadores sembraron kiwi de forma convencional y de forma orgánica en la misma granja, durante el mismo tiempo. Tras la cosecha, vieron que los kiwis sembrados de forma orgánica contenían más antioxidantes, incluyendo vitamina C, que los sembrados de manera tradicional. La teoría: debido a que los kiwis orgánicos crecieron libres de pesticidas y lucharon contra el peligro provocado por el ambiente, la fruta produjo más antioxidantes, de manera natural, para poder sobrevivir. Es más, la investigación también nos muestra que los alimentos lácteos orgánicos contienen más ácido linoleico conjugado, un nutriente muy poderoso para combatir el cáncer.


(Continúa...)