Haz el mejor caldo de pollo
FOTO:Archivo Mens Health
FECHA:2012-07-04
Compra el ave adecuada
Un ave un poco más vieja de 1.3 a 1.8 kilos, le dará a la sopa un sabor a pollo más fuerte y quedará suficiente carne extra para cocinar otras cosas.
Ponle sal al pollo
Para que la sopa tenga mejor sabor, frota el pollo por dentro y fuera con una cucharada de sal kosher, y refrigéralo 15 minutos. Enjuaga el ave con agua fría y sécala.
Prepara las verduras
Los vegetales aromáticos añaden una base de sabor. Sugerimos tres zanahorias, cinco tallos de apio, una cebolla picada, y tres dientes de ajo enteros pelados.
Junta tus condimentos
Para un caldo de pollo clásico, apégate a las hierbas y las especias sutiles. Otra opción: unas ramitas de perejil fresco y eneldo, dos hojas de laurel y pimienta negra.
Cocina la sopa
Paso 1 Coloca el ave en una olla grande y añade suficiente agua para cubrirla unos siete centímetros. Pon la olla a hervir y quita la espuma que se forme.
Paso 2 Agrega las verduras y los condimentos. Cocina a fuego bajo, sin tapar, hasta que el pollo esté cocido, durante 45 minutos más o menos.
Paso 3 Pasa el pollo a un platón grande. Cuando se enfríe lo suficiente como para que lo puedas tocar, remueve el pollo de los huesos.
Paso 4 Regresa los huesos a la olla y calienta a fuego bajo por otra hora. Deshebra el pollo (descarta los pedazos duros), sazona con sal y pimienta, y añade la mitad del pollo deshebrado al caldo. (Guarda el resto para tacos, ensaladas o sándwiches.) Revuélvelo con tu elección de complementos.
Complementos: fideos de huevo cocinados, arroz blanco o café, frijoles blancos de lata, espinaca baby fresca, eneldo picado o perejil.
Mejóralo
Para que sea más claro y el caldo tenga menos grasa, refrigéralo toda la noche. Al día siguiente, quítale la grasa solidificada y caliéntalo nuevamente.



