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Cinco reglas alimenticias que puedes romper

POR: Alan Aragón
FECHA:2012-09-05
No dejes que tu dieta o tu estómago vivan cautivos de estos mitos nutricionales. Descubre el origen de la equivocación y no la reproduzcas.

La cosa es como sigue: un cliente que busca llevar una vida más saludable me contrata a mí, como nutriólogo, para ayudarlo a mejorar su dieta. Analizo qué está comiendo, le pregunto sus preferencias culinarias y juntos creamos una dieta que se ajuste a su forma de vida y objetivos. Poco después, está notablemente más delgado y con más energía: un cliente feliz.

Ahí es cuando empiezan los problemas. Después de que un compañero de trabajo le pregunta los detalles de su dieta, mi cliente se encuentra de repente agobiado por tantas preguntas: "¿qué tu nutriólogo no sabe que la carne roja produce cáncer?", "¿y que las papas causan diabetes?", "¿no debería pedirte que comieras menos sal para prevenir la presión alta?"...

El resultado: los mitos hacen mi trabajo más difícil. Eso ocurre porque en el mundo de la nutrición circulan muchos datos falsos que llevan a la gente a confundirse y frustrarse en su intento de mantener una dieta sana, incluso si ya están viendo resultados positivos. Afortunadamente, estás a punto de ser iluminado por la ciencia. Aquí hay cinco de las más célebres falacias de las que te puedes olvidar, por tu propio bien.

 

MITO 1 "Demasiada proteína es mala para tus riñones"

El origen En 1983, científicos descubrieron por primera vez que comer proteína incrementa la filtración glomerular de tus riñones, que es la cantidad de sangre que tus riñones filtran por minuto. A partir de aquí, muchos científicos concluyeron que mientras más filtración hubiera, más desgaste habría para tus riñones.

Lo que la ciencia realmente dice Hace casi 20 años, médicos holandeses encontraron que mientras una comida alta en proteínas sí aumenta tu filtración glomerular, esto no implica un efecto adverso en tus funciones renales. De hecho no existe un solo estudio publicado que demuestre que aumentar el consumo de proteínas dañe riñones sanos.

La letra pequeña Como regla, intenta comer tu peso ideal en gramos de proteína al día. Por ejemplo, si estás un poco pasado de peso (digamos que pesas 90 kilos) y quieres pesar 80, debes comer al día aproximadamente 160 gramos de proteína. Lo mismo si eres demasiado delgado (por ejemplo, pesas 70 kilos) y quieres pesar 80.

 

MITO 2 "El camote es mejor que la papa"

El origen Debido a que la mayoría de los estadounidenses son consumidores frecuentes de papas procesadas, el consumo de este producto se ha ligado a la obesidad y el incremento de casos de diabetes. Mientras tanto, el camote, que tradicionalmente se consume sin procesar, ha sido considerado rico en nutrientes y también más bajo en glucosa en comparación con las papas.

Lo que la ciencia realmente dice La papa y el camote presentan diferencias importantes en su valor nutricional. Pero estas diferencias no necesariamente hacen mejor a uno sobre lo otro. El camote es más alto en fibra y vitamina A, pero las papas tienen más minerales esenciales como potasio, hierro y magnesio. En cuanto al índice glucémico (mientras más bajo, mejor), el camote está abajo en la escala, pero las papas horneadas casi siempre van acompañadas de queso, crema y mantequilla. Estos complementos tienen grasa, que reduce el índice glucémico del alimento.

La letra pequeña Cómo consumes las papas (por ejemplo, una papa horneada contra unas papas fritas) es más importante que el tipo de papa que comes.

 

MITO 3 "La carne roja causa cáncer"

El origen En un estudio japonés publicado en 1986, científicos descubrieron alta incidencia de cáncer en ratones alimentados con aminoácidos heterocíclicos, compuestos generados después de cocinar la carne a altas temperaturas. Desde entonces, algunos estudios han sugerido una relación entre la carne roja y el cáncer.

Lo que la ciencia realmente dice Ningún estudio ha demostrado una relación directa causa-efecto entre el consumo de carne roja y el desarrollo de cáncer. La mayoría de estos estudios están basados en encuestas sobre hábitos alimenticios y aflicciones nutricionales, por lo que esos números están concentrados en tendencias, no en causas.

La letra pequeña No temas a la parrilla. Los amantes de la carne preocupados por los supuestos riesgos que entrañan las carnes asadas no necesitan evitar las hamburguesas y los filetes. En todo caso será recomendable que evites la carne demasiado quemada y nada más.

 

MITO 4 "El jarabe de maíz en fructuosa engorda más que el azúcar"

El origen En un estudio realizado en 1968, ratas alimentadas con fructosa desarrollaron altos niveles de grasa en sus arterias. En 2002, investigadores de la Universidad de California, en Estados Unidos, publicaron un ensayo notando que el alto consumo de fructosa entre los estadounidenses tenía relación con el aumento en las tasas de obesidad.

Lo que la ciencia realmente dice Tanto el jarabe de maíz como el azúcar, los dos jarabes más utilizados en la industria, contienen cantidades similares de fructosa: 42% y 55%. El azúcar es casi idéntica químicamente, conteniendo 50%. Lo cierto es que no hay evidencia científica que diferencie entre estos dos tipos de endulzantes. Los dos te harán engordar si los consumes en exceso.

La letra pequeña Tanto el jarabe de maíz alto en fructosa como el azúcar son dos carbohidratos que debes consumir en cantidades limitadas. ¿Cómo? Mantén al mínimo los refrescos, los jugos endulzados y los postres preempacados.

 

MITO 5 "La sal eleva la presión y debe ser evitada"

El origen En la década de los años 40, un investigador de la Universidad de Duke llamado Walter Kempner, se hizo famoso por restringir el consumo de sal a las personas con presión arterial alta. Más adelante, otros estudios demostraron que reducir el consumo de sal ayuda a reducir la hipertensión.

Lo que la ciencia realmente dice Las investigaciones han determinado que no hay razón alguna por la que gente con presión sanguínea normal deba restringir su consumo de sal. Ahora que si ya tienes presión alta, lo mejor será que no la consumas. Como sea, está comprobado desde hace varios años que la gente con presión arterial alta que no quiere limitar su consumo de sal puede obtener los mismos resultados consumiendo más alimentos ricos en potasio. ¿Por qué? Porque lo que realmente importa es el balance entre sodio y potasio. Científicos holandeses revelaron recientemente que un bajo consumo de potasio tiene los mismos efectos negativos en tu presión sanguínea que un alto consumo de sal. El hecho es que el hombre promedio consume 3,100 miligramos de potasio al día; esto es 1,600 menos de la dosis recomendada.

La letra pequeña Procura una dieta rica en potasio; es decir, abundante en frutas, vegetales y legumbres. La espinaca, el brócoli, el plátano y la mayor parte de las leguminosas (como los frijoles, por ejemplo) ofrecen 400 miligramos de potasio por ración.

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