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Las virtudes del queso como snack

Las virtudes del queso como snack
"La combinación de proteína con la grasa en el queso común y corriente ayuda a saciar el hambre".
FOTO:Archivo Men`s Health
POR: Denny Watkins
FECHA:2013-01-22
Pierde peso y gana proteína y calcio con el buen queso. Este artículo puede ser una guía para que aciertes qué comprar cuando hagas el súper.

Un consejo imprescindible: si vas a comer queso, que sea libre de o bajo en grasa. El problema es que eso te limita a comprar los quesos cerrados al vacío, los cuales ya perdieron todo su sabor y grasa. Algo no muy agradable al paladar. ¿Y todo para qué? ¿Menos calorías y riesgo de enfermedades cardiovasculares? Habrá que comprobarlo.

"La combinación de proteína con la grasa en el queso común y corriente ayuda a saciar el hambre", afirma Alan Aragon, nutriólogo de Westlake Village, California, en Estados Unidos, y entrenador de pérdida de peso de Men`s Health. "Como resultado, el comer queso con grasa te quita el apetito durante horas además de reducir la cantidad de comida que consumes en total." El consejo de Aragon: disfruta un entremés de queso con grasa especialmente si estás a dieta. "Sólo no lo comas en exceso".

No te preocupes por tu colesterol: científicos de Dinamarca descubrieron que cuando las personas comían 10 porciones de 28 gramos al día, de queso con grasa, durante tres semanas, su LDL (colesterol malo) no se acumuló. Eso no quiere decir que bases tu alimentación sólo en queso, significa que no debes temerle. El queso con grasa puede ser una botana saludable y le añade sabor a una comida plana.

Como tienen diferentes aromas, texturas y sabores ve más allá de lo que normalmente buscas en la sección de quesos del supermercado y usa nuestra guía para descubrir los mejores quesos que aún no has probado.

 

Superuntado

ROBIOLA DI ROCCAVERANO

Haz a un lado el Cheez Whiz: el robiola es el mejor queso para untar en una galleta salada. Este queso italiano es suave como el brie, y sabe tan rico como la mantequilla. Úntalo en una galleta integral o en una rebanada de baguette y acompáñala con uvas o melón. Otro queso muy bueno para untar es el brillat-savarin, el cual es tan cremoso que incluso se le ha llamado el helado de los quesos. Y no viene acompañado de tantas calorías ni sentimiento de culpa.

 

El entremés para cualquier hora

RONCAL O RONKARI

Un queso firme de leche de borrego. El sabor a nuez del roncal y su textura masticable lo hacen una buena botana por sí sola. O, para darle un toque dulce, puedes ponerle una glaseada ligera de mermelada de cereza o frambuesa. Una deliciosa alternativa es el comté, uno de los quesos más populares en Francia. Además de ser un grandioso entremés, el comté puede complementar un sándwich de queso a la parrilla.

 

El extensor de ensalada

SAINTE-MAURE

Este queso de cabra francés hace que cualquier ensalada sepa mucho mejor. Pero no trates de mezclar sainte-maure como cualquier otro queso de cabra; éste es demasiado suave. Mejor sírvelo al lado de una ensalada verde. Para hacer un aderezo, combina dos cucharadas de vinagreta sherry, un tercio de taza de aceite de nuez de Castilla, una cucharada de chalote picado finamente, una cucharadita de sal kosher y un poco de pimienta negra. Los sabores de limón y pimienta negra del queso se mezclan perfectamente con el sabor terrenal del aceite de nuez de Castilla.

 

El rey del sabor

GOUDA AÑEJADO

La mayoría de los quesos se pueden añejar de semanas a meses, pero un gouda bien producido ha pasado de tres a cinco años en una cueva. "El queso se añeja para que desarrolle sus sabores", explica el doctor Scott A. Rankin, profesor asociado de ciencias culinarias en la Universidad de Wisconsin, en Estados Unidos. El resultado es como un buen parmigiano reggiano, pero con sabores acaramelados. Come rebanadas delgadas con manzana o pera y tu boca explotará de sabor.

 

El compañero de la cerveza

CHEDDAR DE MONTGOMERY

Cuando le das una mordida a este queso, no esperes que te sepa como a esos ladrillos naranjas de fábrica que compras en la sección de lácteos de cualquier supermercado. Éste es cheddar auténtico, de la granja Manor en Somerset, el condado en Inglaterra. Sus prolongados sabores de suero de leche y rábano se balancean muy bien con cualquier tipo de cerveza y superan sin duda el cheddar americano. "Las granjas inglesas de queso cheddar son la mejor opción", afirma Steve Jenkins, el autor de Cheese Primer.

 

El compañero del vino

HOJA SANTA

Este cremoso queso texano está envuelto en hojas santas, hierba que le da sabor de regaliz y menta. Sírvelo con una copa de Riesling o Sauvignon blanc. "El vino blanco es por lo general un mejor complemento para el queso que el rojo", dice Brennan. Otro excelente queso para comer con vino es el cypress grove chevre purple haze, un queso de cabra del norte de California, en Estados Unidos. Se ve que los norteamericanos no sólo hacen buenos vinos.

 

El queso de postre

BAYLEY HAZEN BLUE

Después de morder este queso azul de Vermont, muchos de nuestros catadores exclamaron "sabe a chocolate". El sabor a dulce de azúcar incluso tiene un toque de chabacano (una gran hazaña si consideramos que proviene solamente de leche). Cómelo solo o con unas gotas de miel para darle más dulzura aún (sin perder lo saludable).

 

SECRETOS DE ALMACENAJE

Hay muchas formas de almacenar queso, pero te sorprenderá que el peor método es el que usualmente todos usamos. Envolver el queso en plástico impide que respire, lo cual provoca un sabor refrigerado y medio rancio. "Hazlo con papel transparente", dice el experto de queso Terrance Brennan. Ya sea que almacenes gouda o brie, aquí te mostramos cómo cuidar su sabor y textura.

PONLO CON LOS VEGETALES El compartimento de vegetales de tu refrigerador es el lugar con más humedad, lo cual hace que tus quesos se mantengan suaves y no se vuelvan rocas. Mejor aún: ponlos en un refrigerador para vinos.

ENVUÉLVELO BIEN Cada queso tiene su propio método de almacenamiento.

Quesos de corteza (Brie, tomme de savoir) Cubre sólo los lados cortados con envoltura ligera de plástico, pero deja la corteza expuesta para que pueda respirar.

Queso azul Envuelve de forma apretada en papel aluminio, pero cambia la envoltura frecuentemente (una vez al día es lo ideal) para que no se forme humedad.

Quesos suaves (Robiola, saint-maure) Guárdalos en un contenedor de plástico. Si ves gotas de agua en su superficie, hazle perforaciones a la tapa.

Quesos duros y semisuaves (Gouda añejado, cheddar, roncal) Cúbrelos con dos capas de papel de queso. También funciona el de carnicero o el encerado, usado en la pastelería.

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