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Mitos engordantes

POR: Redacción
FECHA:2012-09-27
Seguramente las has escuchado de amigos o familiares, te ayudamos a deshacerte de algunas creencias respecto a la alimentación.

1 Los que comen poco engordan

En algún momento, todos hemos escuchado a una persona con bastante sobrepeso decir: "no sé por qué engordo si como muy poco, y cuando como por lo general es verdurita". En realidad, esto es un verdadero disparate, la única forma de engordar es meterle al cuerpo más calorías de las que quemas, no hay vuelta de hoja. "Lo contrario sería decir que algunas personas engordan porque el aire y el agua les aportan calorías extra a su cuerpo. Todo tiene una razón de ser", dice la nutrióloga Ana González-Román.

 

2 Después de comer, ingerir fruta como postre engorda

"Éste es otro de los comentarios más absurdos que he escuchado", añade González-Román. Tanto las frutas como las verduras aportan las mismas calorías antes o después de comer, en la mañana o en la noche. También es ridículo asegurar que comer fruta durante un día entero adelgaza, porque a través de ella se pierde grasa. "La realidad es que si lo haces, aportas a tu organismo una buena cantidad de vitaminas, fibra, minerales y antioxidantes, pero no de proteínas y grasas, lo cual no es conveniente."

 

3 Los huevos crudos son más nutritivos que los cocidos

La verdad es que es exactamente al revés, porque el huevo crudo se digiere de una forma más lenta, pues en estado líquido la clara resiste más la acción de los jugos digestivos y se absorbe solo 50% de sus nutrientes; en cambio cuando ésta se coagula a través del calor, utilizamos 92% de su valor. Tampoco es cierto que los huevos rojos sean más nutritivos, pues el color de su cáscara no influye en su interior. La única diferencia es que la oscura protege más el interior y los hace menos perecederos.

 

4 La carne siempre será mejor alimento que el pescado

También es absolutamente falso. "Las proteínas son completas cuando contienen los ocho aminoácidos esenciales y ambos productos cuentan con ellos", señala la doctora Bultó. Este mito se debe a una sencilla razón: "La diferencia es que al comer pescado te sientes más ligero que cuando ingieres un corte de carne roja -más aún si la ingieres a término medio o inglés-, por ello se piensa que la primera nutre menos". Otra ventaja es que el pescado tiene menos toxinas en su composición.

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