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Zonas peligrosas para la dieta

Zonas peligrosas para la dieta
"Cuando estás a dieta, tus células sobrecargadas de grasa comienzan a encogerse. Saben que pronto serán quemadas para funcionar como combustible..."
FOTO:Archivo Men`s Health
POR: Allison Winn Scrotch
FECHA:2012-10-09
Cuatro de cada cinco planes para perder peso fallan. Controla los puntos potencialmente débiles, atácalos, y tu esfuerzo tendrá resultados positivos.

La dieta es sufrimiento. Y lo peor de todo es el sentimiento de que durará para siempre. No es una sorpresa que 80% de las dietas terminen en un aumento de barriga, de acuerdo con el American Journal of Clinical Nutrition. No te recomendamos que te deshagas de ellas por completo, pero te diremos cómo llevarlas correctamente. Con la siguiente guía de cuándos y cómos respecto a las trampas de las dietas, serás capaz de mantener el rumbo adecuado.

 

SEMANA 1

La crisis

MUERES DE HAMBRE

Antes Te comes lo primero que ves.

Ahora Come, pero diferente. Tu glotonería te dice que te zampes una Whopper doble con queso. ¿Tu lado inteligente qué opina de saber que las mismas calorías las encuentras en un tazón de pasta con tomate y espinacas, un rollo integral, un tazón de sopa y tres cucharadas de helado? Conserva siempre una dotación de nueces bajas en calorías. Son asesinas del hambre.

Manejo del hambre "Cuando tu estómago está vacío, la hormona ghrelin se despierta y estimula el apetito", explica el doctor Scott Isaacs, autor de Hormonal Balance. No dejes que ocurra. "Comiendo productos llenos de fibra y agua, como las frutas y vegetales, te sentirás satisfecho al tiempo que controlas la producción de ghrelin", remata el especialista.

 

La crisis

ESTÁS ENOJADO

Antes Tomabas un refresco y galletas.

Ahora Dispara tu humor con botanas que satisfagan a tus hormonas, no a tu estómago. Las grasas y azúcares se convierten en glucosa después de la digestión. Para obtener los beneficios sin engordar, botanea con pan integral y bayas.

Convenio de no agresión Estás de mal humor pues has eliminado fuentes que te levantan el ánimo, como los refrescos de cola. "Al principio, cuando cortas estas fuentes sencillas de energía, es obvio que no te sentirás muy bien", asegura Vincent Pera, experto en control de peso. Una infusión de glucosa ayuda a prevenir la ansiedad.

 

MES 1

La crisis

ESTÁS ATASCADO

Antes Te decepcionas. ¿Cuál es el punto?, no está funcionando.

Ahora Muévete. "En esta coyuntura de la dieta, el ejercicio se vuelve un punto crítico", reflexiona Isaacs. Nada complicado, sólo actívate. El ejercicio vascular (correr, bicicleta, squash) resta calorías, mientras que levantar pesas aumenta masa muscular, lo que provoca que quemes calorías incluso cuando duermes. Por cada kilo de músculo que aumentas, aniquilas entre 20 y 50 calorías diarias.

Plan de acción "A medida que pierdes peso, tu cuerpo requiere menos calorías; pero al desarrollar masa muscular, revolucionarás tu organismo para contrarrestar este efecto", sentencia el doctor Isaacs.

 

La crisis

TIENES INTENSOS ATAQUES DE HAMBRE

Antes La vida es demasiado corta para hacerte pasar por esto.

Ahora Sé un hombre. Persevera. Cede a los ataques de botana, pero con sabiduría. Conserva todo el tiempo una bolsa de nueces, fruta, yogur y queso bajo en grasa. Necesitas entrada libre a fuentes saludables de proteína y fibra para compensar el hambre.

Comida para pensar Cuando estás a dieta, tus células sobrecargadas de grasa comienzan a encogerse. Saben que pronto serán quemadas para funcionar como combustible. Suspenden la producción de lepitina, la hormona que le dice a tu cerebro que ya estás satisfecho. Así, tu cerebro va a la caza de cualquier cosa que pase frente a ti, por lo que debes mantener a la mano botanas saludables.

 

6 MESES

La crisis

YA HAS TENIDO TANTOS PROGRESOS QUE PIENSAS, "¿QUÉ DIABLOS?"

Antes Sutilmente y sin ningún problema, devoras una pizza de doble peperoni y queso extra.

Ahora Pésate. Debes mantener a la vista tu tasa de pérdida de peso. Establecer marcas evita la complacencia. "Las personas prueban el éxito y dejan los tratamientos. Sus sentimientos iniciales de urgencia por perder peso también disminuyen", declara Pera.

Comprueba tu pérdida Un estudio realizado por la Universidad de Massachusetts muestra que las personas que se pesan con regularidad y llevan una dieta constante son más propensas a mantener consistencia en su peso. Y todo porque se están recordando todo el tiempo el éxito que han conseguido, así como el camino que todavía tienen por delante.

 

La crisis

TE ESTANCAS

Antes Has conseguido el objetivo primario y sientes que ya has ido demasiado lejos.

Ahora Menos dieta, pero más ejercicio. Es mucho más probable que durante esta etapa te resulte más fácil dedicar tiempo para hacer ejercicio que continuar con una dieta restrictiva, que debe estar establecida en ti como un hábito bien enraizado. Prueba aumentar la intensidad de correr o montar en bicicleta.

Plan para elevar "Debido a que tus necesidades calóricas han disminuido, necesitas quemar todavía más para continuar con los resultados", menciona Pera. "Si no incrementas la cantidad de ejercicio o continúas recortando calorías, te estancarás." El músculo que procede del levantamiento de pesas aumenta el gasto de energía durante el reposo. Así, cuando regreses al ejercicio aeróbico, estarás tomando más calorías para quemar músculo y saldrás del estancamiento.

 

9 MESES

La crisis

UNA VOZ DENTRO DE TI DICE: "QUIERO MI VIDA DE REGRESO"

Antes La grasa regresa.

Ahora Aflójate un poco. Someterte todo el tiempo a una dieta estricta puede acabarte mentalmente, por lo que hay una gran tentación de hacerla a un lado. Si estás alcanzando tus metas, brindate un descanso. "Si te encanta el helado, de vez en cuando consume uno bajo en calorías", sugiere Howard Shapiro, autor de Doctor Shapiro?s Picture Perfect Weight Loss. Y la misma lógica, desde luego, aplica para el pastel, la cerveza; lo que quieras. No te prives, sólo realiza tus antojos de manera inteligente.

Control mental "Si tomas tus propias decisiones, tendrás más control y fortaleza, y no sentirás la ausencia total, lo que quizá provoque que renuncies a la dieta", reconoce Shapiro. Cuando sientas que has cultivado suficiente fuerza de voluntad, entonces consume un par de tus mayores antojos. Pero con cuidado, no puedes hacerlo todos los días. Ni modo.

 

1 AÑO

La crisis

EL CALENDARIO DICE QUE REGRESÓ EL TIEMPO DE LA DIETA

Antes Es sólo una dieta.

Ahora Fisiológicamente, convertiste tu cuerpo de un enemigo a un aliado. Borra la línea que separa la dieta de un estilo de vida. "La clave para tener éxito a largo plazo es tratar de mantener todo balanceado", remata Pera.

La ciencia Una investigación de la Asociación Norteamericana para el Estudio de la Obesidad reportó que las personas que triunfan en las dietas requieren un esfuerzo mucho menor para mantener su nuevo peso. Es decir, mientras más lejos llegas, más fácil se vuelve.

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