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Acaba con la diabetes

POR: Alberto Rojas-Eguiluz
FECHA:2013-01-14
Los expertos te dicen qué hacer con el fin de evitarla o cómo lograr tener una mejor vida si ya la padeces. No dejes de leer esta nota.

¿Quieres que tu calidad de vida baje dramáticamente y se encamine hacia una muerte lenta y dolorosa? Desarrollar diabetes es una buena manera de hacerlo. Si tienes un vientre rodeado de grasa, una vida sedentaria, te gusta la comida chatarra y te estresas fácilmente en cualquier lado, vas por buen camino. Sin embargo, como sabemos que nadie quiere ir al médico a que le diagnostiquen una diabetes y, por el contrario, todos queremos prevenirla a toda costa, te vamos a decir todo lo que debes saber de ella. Para entenderla, lo primero es explicarte cómo trabaja la insulina en el organismo. Esta sustancia la utiliza el cuerpo para llevar la glucosa hasta las células. Una vez que llega ahí se va almacenando para después ser usada como energía.

La diabetes mellitus es la suma de varios trastornos metabólicos. Se caracteriza por el aumento de azúcar en la sangre (glucosa) y afecta a diferentes órganos y tejidos. Es un serio problema porque implica que el cuerpo ya no puede producir insulina o, bien, hace uso inadecuado de ella.

Cuando a alguien se le diagnostica esta enfermedad es porque existe una resistencia a la insulina, en otras palabras, el hígado y las células de los músculos dejan de responder a la insulina que envía el cuerpo. El resultado es que la glucosa no puede entrar a las células para ser almacenadas como energía. Así, el azúcar se queda en la sangre, acumulándose a niveles anormalmente altos en el torrente sanguíneo, lo que termina en una hiperglucemia.

Según la Organización Mundial de la Salud, existen dos tipos de diabetes que pueden afectar a los hombres:

Diabetes mellitus tipo 1 También conocida como diabetes juvenil o insulinodependiente. Es causada por una reacción autoinmune en la que el cuerpo ataca a las células que producen insulina, algo que hasta la fecha los especialistas no entienden por qué sucede. Aunque puede darse en personas de cualquier edad, es más común en niños o adultos menores de 25 años. La gente que sufre de este tipo de diabetes tiene que inyectarse insulina a diario para controlar sus niveles de glucosa en la sangre. Se estima que afecta actualmente a casi cinco millones de personas en el mundo.

Diabetes mellitus tipo 2 El 90 por ciento de los casos de diabetes corresponden a este tipo y su característica principal es que el cuerpo resiste la insulina o, bien, la procesa de manera deficiente. Por lo regular, se desarrolla en personas mayores de 40 años, aunque también puede darse desde antes. Uno de los aspectos más peligrosos de este padecimiento es que puede estar sin detectarse por muchos años, además de estar muy asociado con problemas de obesidad.

 

Puedes estar en peligro

Los factores de riesgo de la diabetes tipo 1 siguen siendo investigados, pero la genética (tener antecedentes familiares que la hayan padecido) eleva las probabilidades de desarrollarla. En el caso de las diabetes tipo 2 hay otros factores de riesgo asociados: Edad Por lo regular, la diabetes mellitus 2 no es algo que se desarrolla de la noche a la mañana, se trata de algo que se va acumulando con los años. Es por eso que es más común entre personas de la tercera edad.

Grasa El aumento de grasa corporal dificulta al cuerpo el uso de la insulina de una manera adecuada, pero también la pueden desarrollar las personas delgadas. Si combinas una mala alimentación con una pobre actividad física, la grasa se acumulará en tu cuerpo y tu riesgo de desarrollar diabetes crecerá dramáticamente.

Genética Como ya dijimos, los genes y los antecedentes familiares juegan un papel crucial en el desarrollo de la enfermedad.

 

Manos a la obra

¿Quieres prevenir la diabetes o mejorar tu condición si ya la tienes? Además del ejercicio y una buena alimentación, los expertos te dan estos tips:

Toma metformina Según un estudio realizado en Francia, el uso de este medicamento reduce la incidencia de mortalidad en personas con diabetes tipo 2 en comparación con aquellos que no lo toman. En la investigación, que duró dos años, el médico Ronan Roussel y su equipo analizaron los registros de 19 mil 699 pacientes mayores de 45 años con este padecimiento. En el grupo hubo mil 270 fallecimientos, pero siete mil 980 pacientes -40 por ciento-, que eran tratados con metformina, mostraron mejoras sustanciales en su salud. El doctor Roussel dice que los resultados de este análisis respaldan otros estudios acerca de este fármaco, pero se necesitan más investigaciones acerca de sus beneficios. No la tomes sin antes hablar con tu médico al respecto.

¡Párate de esa silla! En el futbol americano, la mejor manera de anular a un receptor no es con dobles coberturas, sino presionando al mariscal de campo para que no pueda lanzarle el balón. Con la diabetes pasa algo muy similar, para que no complete pases tienes que cargar sobre quien le lanza balones: el sedentarismo. Según un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Sidney, estar sentado aumenta el riesgo de muerte porque altera la actividad metabólica del organismo. En otras palabras, aumentan los triglicéridos, la producción de colesterol malo, se reduce la del bueno y disminuye la sensibilidad a la insulina, factores que derivan en una diabetes tipo 2. La solución parece fácil: hacer una o dos horas diarias de ejercicio, pero no es así. En el estudio se concluyó que, además de aumentar la actividad física, se tenía que reducir el tiempo de estar sentado, por lo que los especialistas recomendaron que después de cada dos horas de estar en una silla o un sillón frente a una pantalla (ya sea de computadora o de televisión), se haga una pequeña caminata.

Tómalo con calma Cuando te estresas tu sistema inmunológico se debilita, pero lo que los expertos descubrieron es que también ocurre una inflamación, la cual puede llevar a otros padecimientos como afecciones cardiacas, asma y trastornos en los que el sistema inmune ataca al organismo, como en la diabetes tipo 1. Muchas de las personas estresadas tienen malos hábitos de salud, como fumar, beber o dormir menos, pero aún no se determina qué es primero, si el estrés o los malos hábitos que afectan al sistema inmune. En un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, investigadores realizaron dos experimentos con poco más de 300 personas en que preguntaban a los participantes sobre el estrés de sus vidas y luego los exponían al virus del resfriado para ver si se enfermaban. Los científicos encontraron que las personas cuyos organismos tenían niveles de estrés sicológico continuo más alto (como la muerte de un familiar, pasar por un divorcio o estar en un trabajo que no les gustaba) eran menos capaces de reducir la inflamación. Aunque el estudio no ofrece soluciones, lo mejor es relajarte en tiempos de estrés, pero sin recurrir al alcohol o al tabaco, y dormir ocho horas.

Refréscate El calor puede alterar tus niveles de glucosa y, de acuerdo con Tom Díaz, director médico de United Healthcare, la diabetes mellitus limita la capacidad de sudoración del cuerpo, así que debes tomar ciertas medidas para evitar insolaciones o golpes de calor. Como la deshidratación afecta los niveles de glucosa, los médicos recomiendan tomar dos litros de agua al día. Además, evita la cafeína y el alcohol, ya que su efecto diurético aumenta los riesgos de deshidratación.

 

Detecta la diabetes

Es frecuente que las personas con diabetes tipo 2 no presenten síntomas de la enfermedad durante muchos años o al inicio del padecimiento, pero si tienes algunos de los siguientes, aparta cita con el doctor hoy mismo:

Infecciones frecuentes en la vejiga, los riñones o la piel y que tardan más tiempo de lo usual en sanar

Heridas superficiales que tardan en sanar

Fatiga constante

Sed y hambre constantes

Aumento anormal en la orina

Visión borrosa

Pérdida de interés en las cosas y concentración

Dolor o entumecimiento de las manos y pies

Disfunción eréctil

Pérdida de peso sin motivo alguno

 

No te arriesgues

La famosa "llantita" en el abdomen aumenta el riesgo de diabetes en cualquier persona. Estos dos consejos simples te pueden ayudar a evitarla...

Duerme lo justo Según la Organización Mundial de la Salud, un adulto debe dormir entre siete y ocho horas para garantizar un descanso de calidad, pero el insomnio es un trastorno cada vez más frecuente, así como dormir más de lo necesario. Si crees que se trata de algo sin importancia porque la mayoría de las personas lo padece te tenemos malas noticias: hacerlo por más tiempo o por menos puede ayudar a que la diabetes se desarrolle. Según un estudio de Wake Forest University, quienes duermen poco más de ocho horas diarias tienden a acumular cuatro veces más grasa abdominal, mientras que los que duermen menos de eso acumulan 2.5 veces más grasa en la misma zona en comparación con quienes duermen el tiempo ideal. ¿La razón? Quienes sufren déficit de sueño tienden a comer más y a usar menos energía.

Muévete frente a la televisión Es lógico que estar sentado frente al televisor haga que la llanta abdominal crezca como si la inflaras como un neumático por dos razones: tiendes a comer más y estás inmiscuido en una actividad que no quema calorías. Un reciente estudio desarrollado por IBOPE reveló que en México (un fenómeno que se repite en otros países de América Latina) un habitante promedio dedica más de cuatro horas a ver televisión todos los días. Entonces, para muchos, este aparato se convierte en el único medio de distracción. No te decimos que dejes de verla, sino que la combines con una actividad física, como correr en una caminadora, saltar una cuerda o ejercitarte en una bicicleta estática mientras ves tu programa. La idea es que te muevas para que evites la tentación de comer.

 

La diabetes puede acabar en esto

La diabetes es un padecimiento de por vida una vez que es diagnosticada, por lo cual, los pacientes deben monitorearse constantemente pues, si los niveles de glucosa son muy altos, se pueden dañar órganos y tejidos. Estas son las complicaciones que puede acarrear.

 

Enfermedades cardiovasculares

Afecta los vasos sanguíneos y el corazón, causando enfermedades cardiacas coronarias, que pueden terminar en un ataque al corazón o un infarto.

El riesgo Este tipo de enfermedades son la causa más común de muerte entre personas con diabetes. Según la International Diabetes Federation, en la mayoría de las poblaciones del mundo corresponde a la mitad de las muertes entre diabéticos.

 

Enfermedades renales

La diabetes puede resultar en un colapso de los riñones.

El riesgo Al suceder esto, es necesario recurrir a la diálisis para que las toxinas que están en la orina salgan del cuerpo. También puede implicar la necesidad de un transplante del órgano.

 

Padecimientos nerviosos

En muchas ocasiones, se deja de tener sensibilidad en los pies, lo que facilita la aparición de lesiones que pasan desapercibidas y que acaban infectándose.

El riesgo Estas lesiones pueden desembocar en la amputación de miembros bajos, como las piernas, los pies, o los dedos del pie.

 

Enfermedades de la vista

La retina puede dañarse a causa de la diabetes.

El riesgo Perder la vista.

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