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Los sex mandamientos

POR: Sarah Miller
FECHA:2012-09-05
La autora sexual Sarah Miller revela tus seis peores errores... y sus sencillas soluciones en este texto que será tu guía más preciada.

¿Sabes por qué los parques acuáticos tienen reglas de comportamiento? ¿No corras, no realices clavados, no vomites cerveza en nuestro sistema de coqueteo? Bien, pues renuente como soy a mostrar mis partes privadas en una piscina pública, siempre he pensado que es una buena idea pegar algo similar en mi recámara. Especialmente la regla de la cerveza. Nos encanta que te encante tener sexo con nosotras, y a nosotras nos fascina tener sexo contigo, pero hay ocasiones en que hacen cosas que, según ustedes, nos harán desvariar de placer y lo único que logran es que nos volteemos y sintonicemos el noticiero. Estos errores, por lo general, son producto no de la falta de experiencia sino de información errónea. Así que recuerda: nosotras sabemos mejor que tú qué es lo que nos gusta. Y si pusiéramos ese reglamento en nuestra habitación, iría más o menos así...

 

1 No preguntarás "qué es lo que te gusta"

No durante el primer acostón. Es como si tu mamá entrara al cuarto -la magia desaparece. En primer lugar, nos da pena. Pude haber estado lista para tener sexo, pero eso no quiere decir que esté dispuesta a verbalizar sobre ello contigo. En segundo lugar, me siento presionada para emitir una respuesta provocativa, algo que involucre un atuendo de mucama, tal vez. Pero lo único que realmente estoy pensando es "creo que me gusta recibir estimulación manual y oral, seguida de contacto genital resultante en un orgasmo." Si estás tratando de mostrarte intrépido y abierto a cualquier cosa, puedes estar seguro de que me daré cuenta.

Sí... haz preguntas después. Una vez que hayamos tenido tiempo de acomodarnos el uno al otro. Empieza por lo básico: mis posiciones favoritas, ángulos de penetración, desayuno postcoital favorito. Cuando te sientas en terreno firme, abre el cajón de las fantasías.

 

2 No rasurarás tus artes pudendas

Tener sexo con un hombre que hace esto es como montar un caballo con una silla hecha de vidrios rotos. Si te vas a afeitar, tendrás que hacerlo con frecuencia. Digamos, cada media hora.

Sí... acepta tu vello corporal. Eres hombre, eres peludo, nadie va a juzgarte.

 

3 No tocarás mi clítoris si estás en una posición que imposibilite tal contacto

Como cuando estoy disfrutando cualquier otra cosa que me hagas o si hacerlo requiere una contorsión circense. Tal persistencia no es precisamente admirable, sino molesta. Es fenomenal que sepas que la estimulación es importante. Ahora necesitas comprender que si no se hace de la manera adecuada "el ángulo y presión justos" el placer no aparece e, incluso, puede ser doloroso. ¡Auch!

Sí... pregunta. A diferencia de las preguntas generales sobre las preferencias sexuales, nunca es demasiado pronto (o tarde) para pedir un poco de ayuda en cuestiones de estimulación manual. Toma su mano, permite que ella te lleve y sigue el movimiento de sus dedos. En ciertas posiciones preferimos dejar en paz al clítoris o estimularlo nosotras mismas. Te lo agradeceremos.

 

4 No ensartarás tu lengua en mi oreja

El inocente: a) es un rincón discreto, b) una cavidad y c) tiene muchos pliegues. Por estas razones lo han definido de manera errónea como una de las más grandes zonas erógenas, lo que ha llevado a muchos hombres a pensar que nuestras orejas son tan fragantes como los bosques y ellos son sabuesos de caza en busca de un tesoro. Los resultados son tan sexy como tu apestosa maleta del gimnasio.

Sí... roza con ligereza. No estoy diciendo que no debas ir hacia la oreja, solamente no lo hagas todo el tiempo. Bésala y lámela con suavidad, después déjala. Es sólo una oreja.

 

5 No intentarás introducir tu pene semirecto dentro de mí

Entiendo que esperas que la erección se complete una vez dentro. O piensas que si finges que todo está bien, así será. Pero la única cosa más humillante que introducir un pene flácido es tener uno dentro.

Sí... haz cualquier cosa menos eso: bésala, vean la televisión, platiquen... A menos de que sea un caso que requiera atención médica, no le des importancia. No es para tanto.

 

6 No tendrás un ataque nerviosos por venirte demasiado pronto o no lograr una erección

Un pene con un ocasional carácter obstinado no es una razón para alarmarse, pero un hombre que entra en pánico sí. Al hacer un drama a partir de esa situación nosotras pensaremos que tal vez es algo por lo que, en efecto, debemos preocuparnos. Sin embargo, no es bueno actuar como si nada hubiera pasado, porque ambos sabremos la verdad.

Sí... reconócelo, y luego ríete un poco. Un hombre que dice "Uy, por lo general puedo lograrlo en menos de 10 segundos, así que tengo un nuevo récord", o "bien, parece que las píldoras antierección funcionan", es el tipo de hombre con quien lo querremos intentar de nuevo.

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