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El significado oculto de tus fantasías

El significado oculto de tus fantasías
Comprenderás tus fantasías.
FOTO:Cortesía
POR: Redacción
FECHA:2012-10-17
Meseras, bibliotecarias, las chica del gimnasio con la ropa deportiva entallada... descubre lo que ese oscuro objeto del deseo dice de ti.

Meseras, bibliotecarias, azafatas, las chica del gimnasio con la ropa deportiva entallada... descubre lo que ese oscuro objeto del deseo dice de ti.

 

La austera

La conoces bien. Se sienta tres cubículos delante de ti en el trabajo. Entrena para los maratones que organizan las televisoras. Ayer te convidó de su ensalada de papas porque a ella le gusta ser la mamá de todos y parece que quiere cuidarte a ti también. Es muy dulce, pero no es sexy. De hecho, no sale muy seguido con hombres. Es adorable, y aún así parece no encontrar al hombre indicado, por lo que has invertido una parte considerable de tu tiempo tratando de emparejarla con uno de tus amigos.

Subtexto: es un hecho que la chica te tiene tonto. Puede ser por varias razones:

A En verdad es una chica fascinante.

B Es el tipo de mujer que alguna vez fuiste experto en localizar y abordar con cualquier pretexto. Reconocer el potencial en una Bernadette, de The Big Bang Theory, equivale a comprar acciones oscuras justo antes de que se disparen de 518 a 27,518 en la bolsa de valores.

C Te recuerda a una de tus personas favoritas: a ti. Es decir, tú en aquellos tiempos en que eras libre y vivías el momento, cuando todo parecía posible. Hoy, por el contrario, te has establecido y prácticamente estás esperando morir.

Al no tener una relación seria, probablemente ella se depila las axilas todos los días -detalle en el cual tu pareja actual ha dejado de poner atención. Después de todo, hay que limpiar la casa para que alguien se anime a comprarla, ¿no?

 

La mesera

Últimamente has ido mucho a aquel restaurante -solo. Antes de que lo pidas, ella ya te ha traído tu platillo favorito. Tiene unas piernas locas, usa playeritas reveladoras y su perfume inunda el ambiente cada vez que se pasea por tu mesa. Esta mujer cuida de ti. Las buenas meseras tratan a sus clientes frecuentes como si fueran parejas de baile, acoplándose a tu ritmo en todo momento y permitiendo que seas tú quien domine la situación.

Subtexto: a ver, si tú estás sentado y ella te atiende de pie, ¿dónde se posan tus ojos? A la altura de sus senos, por supuesto. No es una observación lujuriosa, sino un hecho. Las fijaciones con meseras tienen que ver con la idea de amamantar, cuidar y proteger. Y el hombre promedio puede obedecer a sus instintos de supervivencia.

 

La cosita salvaje

Piensa en Lindsay Lohan o en Madonna. La encontrarás en el extremo opuesto de donde está la chica del gimnasio: esta ninfa vagabunda fuma, toma, usa toda clase de estupefacientes, come lo que quiere cuando se le antoja y se da a quien le place de la misma manera. Se ve muy atractiva, pero va en una carrera loca hacia el infierno. Sin escalas, vertiginosamente y riendo a carcajadas.

Subtexto: esta mujer te permite salir de la silenciosa desesperación de tu vida adulta aceptable y pasar la noche del sábado viendo cómo se hace un lavado de estómago por exceso de pastillas. En realidad te sientes liberado en dos formas distintas: por un lado, crees que puedes dejar de negarte y autodisciplinarte y, por fi n, puedes abandonarte a un hedonismo dionisiaco; en segundo lugar, ves la vida como una tragedia y no como la sustancia gris y monótona con la que te topas a diario. Si la ninfa te trae babeando, tal vez estás harto de pretender que la vida es bella y en realidad sospechas que, como dijo John Cusack: "en realidad no es más que sexo y comida precipitándose hacia una necrópolis". Si planeas llevar el asunto con esta mujer más allá de la fantasía, sólo asegúrate de dejarle a un amigo de confianza un sobre con instrucciones de qué hacer en caso de que no te aparezcas en 10 días. Probablemente te encuentren amarrado a una cama, desnudo y muy cansado.

 

La deportista

La puedes ver durante dos horas diarias ejercitándose en un leotardo ajustado y revelador. Su cabello recogido en dos coletas. Es tan elástica como un gato, y cinco años menor que tú. ¿Qué tiene que te gusta tanto? Veamos...

Subtexto: cuando creces dejas atrás tus complejos, tomas confianza en ti mismo y eres menos vulnerable; también comienzas a atraer a mujeres que antes considerabas fuera de tu alcance -a pesar de que le echabas muchas ganas. En la medida en que tu personalidad, encanto, experiencia, dinero y prestigio comienzan a atraer a las mujeres, puede suceder que pierdas contacto con el único recurso con el que antes contabas para conquistarlas: tu cuerpo. Si la señorita pilates atrapa tu mirada desde antes de que cruces la puerta del gimnasio, no solamente es porque tenga un cuerpo perfecto, sino porque te sientes listo para redescubrir tu soma.

 

La bibliotecaria

La mayoría de los usuarios de bibliotecas fantasean con las mujeres que los atienden. Se trata de la escena en que la chica en cuestión suelta su cabello, se quita los anteojos, deja que su entallado suéter descubra uno de sus hombros, y... ¿Por qué esta imagen ejerce tremendo poder sobre tu imaginación? Porque las bibliotecarias son un símbolo de represión. Sólo acuérdate de cuando tenías diez años y una de ellas te lanzó un "¡Shhh!" para callarte. Este tema se encuentra psicosexualmente tan inserto en la sociedad, que ha evolucionado de una manera muy artificial. Betty "La Fea" y versiones alternas son una buena muestra de este cliché, cuya contraparte masculina estaría más o menos representada por Superman.

Subtexto: las bibliotecarias sugieren un escenario en el que todo orden se arroja por la borda y se sustituye con un caos sexual descontrolado. También implican que las dos cosas que más valoramos en una pareja -el intelecto y la sexualidad- pueden combinarse de manera natural. El lado amigable de esta fantasía es que, aunque no concretes nada con ella, tantas visitas a la biblioteca harán de ti un hombre increíblemente culto.

 

Cajeras de banco

Lo que pasa con las cajeras es que tú las puedes ver más de lo que pueden verte a ti. Ellas deben mantener los ojos puestos en lo que hacen, así que tienes la oportunidad de fisgonearlas sin llamar la atención. Las cajeras despiertan al voyer que todos tenemos dentro.

Subtexto: el hecho de que sus partes inferiores estén ocultas puede signifi car algo. Las fantasías con cajeras son pregenitales y, por lo tanto, pasivas. El punto de vista freudiano diría que en realidad son anales (las fantasías, no ellas), ya que el dinero es una alegoría del excremento. Simbólicamente, ella está inspeccionando -y, posiblemente, limpiando tus pañales. Te está mostrando cuánto (dinero) hiciste; lleva la cuenta de tus depósitos. Puede resultarte vergonzoso, y mientras más lo piensas, más cómodo te sentirás en un cajero automático.

 

Gatitas

Es impetuosa, vulgar y domina el léxico de los albañiles. Esta mujer no es particularmente sexy y tampoco es una rompecorazones. Sin embargo, te intriga su aparatoso coqueteo porque te recuerda que el sexo puede ser divertido. Sus bromas mundanas sobre animales de carga te permiten reírte del sexo y, de esa manera, aliviar tensiones sexuales que tenías muy arraigadas.

Subtexto: si te atraen este tipo de mujeres, es probable que tu vida sexual haya sido invadida por la complicación, la superficialidad, inhibición y decepción. Lo anterior es característico en los hombres maduros casados -y en casi todos los demás.

 

Mujeres (muy) maduras

No tiene nada de malo admitir que la Reina Madre, Judi Dench o la mamá de tu mejor amigo son mujeres sexualmente atractivas. Afortunadamente, hay gente que puede ayudarte. Abre el directorio telefónico en el apartado de "psicólogos" y haz un favor al mundo.

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