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Habla con ella

Habla con ella
Sigue esta guía y te convertirás en el hombre que ella ha estado esperando...
FOTO:Archivo Men`s Health
POR: Lisa Jones
FECHA:2012-11-09
10 ideas simples que valen más que mil fotos eróticas. Lisa Jones te cuenta la forma de eneamorar a una mujer. Ella lo sabe.

 

La primera vez que me desnudé frente a Oscar, no había acabado de sacarme la blusa y apenas me estaba bajando la cremallera del jean, cuando me susurró: "Me gustas y no sabes cómo". Luce patético cuando se escribe, pero en ese momento las rodillas se me volvieron de jalea. Su voz sensual, sus labios tan cerca de mi oído, no pude evitar un estremecimiento. Influyó que sus palabras fueran como un suspiro, que dijera esto en el momento en que sus manos estaban descansando sobre mis caderas y me tuviera apretada a su pecho desnudo. Un momento en el que terminaría creyendo cualquier cosa que un hombre me dijera.

Cuando nos acostamos escuchando a Roy Orbison, Oscar me miró, se incorporó sobre un costado y dijo: "Hiciste un excelente trabajo". En ese momento comenzaba la canción "Pretty Woman" y se me hizo un nudo en la garganta. Me sentí como una prostituta, quizás por la alusión al "trabajo". Cuando se quedó dormido me vestí en la oscuridad y me fui a mi casa.

Oscar no es mala persona y también había hecho un excelente trabajo. Sólo que no comprendía el poder que sus palabras pueden tener en una mujer desnuda. Cuatro sílabas bastan para que quedemos irremediablemente decepcionadas.

Para ser honesta, los comentarios "poco delicados" de Oscar no están entre las tres peores cosas que un hombre me ha dicho en la cama. Por ejemplo: "Lo siento, esto fue un error" (no por cierto deja de ser un comentario humillante), "Yo sé cuándo me estás engañando" (lo cual yo no estaba haciendo y es además un ridículo alarde de "experto"); y "gracias" (como si fuera una puta que acaba de terminar un servicio con un cliente). La lista de las cosas buenas es más difícil de compilar. Es natural, nosotras nunca decimos qué nos gusta oír en la cama. Vamos a asumir que has dicho las palabras correctas, ya que la tienes frente a ti semidesnuda y puedes sentir el calor de su cuerpo. Ahora sigue esta guía y te convertirás en el hombre que ella ha estado esperando: Un verdadero manipulador del espíritu femenino, un hombre con una lengua bien entrenada para misiones en todo tipo de terreno.

 

"ESTÁ BIEN QUE VAYAMOS DESPACIO"

Especialmente cuando estás entrando en calor con una nueva pareja y no está aún claro si van a tener sexo esta noche o nunca. También es estratégico cuando estás regresando con una ex. Esto ayuda a consolidar la confianza y le reafirma que ella es tu opción a largo plazo. Es como si le dijeras: "No estoy apurado porque tengo toda la vida por delante para ti". También a menudo conduce a una respuesta sicológica que hará que quiera saltar sobre ti antes de que hayas terminado.

 

"ME ENCANTAN ESAS PECAS EN FORMA DE CORAZÓN QUE TIENES EN EL PECHO"

Los cumplidos son siempre bien recibidos, excepto cuando son genéricos. Ella puede creer que le has dicho lo mismo a otras 47 mujeres. Enfócate en detalles únicos, esos que ella sabe son parte de su identidad: la forma de sus labios cuando sonríe, los hoyuelos en la mejilla, el nacimiento de sus senos o el color de los ojos. Mientras más especial la hagas sentir, más seductora se volverá. Ella quiere oír palabras que implican que es atractiva, apreciada, amada o al menos, deseada. Los halagos después del sexo son buenos (evita el desagradable "lo hiciste bien", como si fuera tu alumna o tu empleada). "Las mujeres se sienten desaliñadas después del sexo: sin maquillaje, con el cabello regado", dice la Dra. Aca Cadell, autora de El mercado de valores del orgasmo. "Si le dices a una mujer que te gusta la forma en que luce después del sexo, es un punto extra".

 

"TÚ"

Repítelo con frecuencia. Esta es la palabra más íntima y sensual que se le puede decir a una mujer en la cama. "Tú me haces sentir muy bien" o "tú me gustas", en vez de "esto me hace sentir muy bien", o "esto me gusta". Una modificación apenas perceptible que implica una gran diferencia de sentimientos. "Es sexy porque te estás refiriendo a ella en vez de referirte al acto sexual", dice la psicoterapeuta Daylle Deanna Schwartz, autora de Cómo darle placer a una mujer dentro y fuera de la cama. "Es muy personal y a las mujeres les encanta". Es la forma de decirle que ella es la que hace que este momento sea importante para ti.

 

"PARA SER TU PRIMERA VEZ, BESAS MUY BIEN"

Las mujeres necesitan respuestas precisas para saber que te están encendiendo el motor. "Oh, sí. Me gusta sentirte así. Ahora más abajo". Las pistas verbales de cualquier tipo funcionan. Todo: gruñidos, jadeos, gritos. ¿Necesita ella inspiración para volverse más locuaz? "Las mujeres tienen mayor disposición para un sexo intenso y comunicativo cuando los hombres las estimulan con respuestas", dice Schwartz. Cuando se te descarga el megáfono, ella comienza a preguntarse: ¿Esto le está haciendo algo? ¿Debo parar? ¿Me veré ridícula? Todos esos pensamientos afectan su concentración.

 

"ME VOY A QUITAR ESTO"

Compara esta oración con: "¿Me podría quitar esto?" Demasiadas preguntas hacen que el sexo parezca una visita al ginecólogo: clínico y cerebral. Las mujeres odiamos esto. Nos gusta un hombre seguro. Cuando esto sucede, se crea un espacio íntimo, más accesible. Algunas veces necesitas preguntarle algo, en este caso es mejor susurrárselo al oído. El mejor momento para preguntar es antes o después del sexo, mientras su cuerpo y su cerebro te pertenecen.

 

"ME PROVOCAS SUEÑOS ERÓTICOS"

Tu última novia quería que fueras más obsceno que Jenna Jameson. Tu nueva novia podría desearlo también. Pero aún no lo sabes: sólo has tenido el sexo dulce, respetuoso y tímido de comienzo de relación. Es hora de realizar el examen "Detector de puritanas". Haz un comentario sobre los sueños eróticos y mira si se sonroja. "Algunas mujeres odian la forma en que te refieres a sus genitales, pero se vuelven locas cuando encuentras un término no tan sucio que le agrega sensualidad", dice David Copeland, coautor de Cómo hablar con las mujeres. "A otras les disgusta cualquier tipo de referencia. Es mejor hacer una pequeña prueba en vez de lanzarte con tu discurso más sucio". Puedes probar con una simple insinuación: "estás mojada", y que ella imagine el resto. Estáte atento a su respuesta antes de intentarlo de nuevo. También "debes estar preparado porque en cualquier momento pudiera sentirse ofendida", advierte Copeland. Cuando esto suceda, rebájale la intensidad con un comentario como "¿Te dije que adoro las pecas que tienes en el pecho?".

 

"YO QUIERO HACERTE SENTIR BIEN"

Tú quieres que tenga un orgasmo y quieres que ella lo sepa. Pero conversar sobre esto es asegurarte el fracaso: puede parecer que estás más preocupado por tu habilidad para lograrlo que por cómo se puede sentir ella. Demasiada insistencia en este punto puede hacerla sentirse presionada e incluso llevarla a simular que ha llegado al orgasmo para evitar que pienses que ella tiene algún problema. "No te enfoques en el orgasmo, sino en darle placer sexual", dice la Dra. Laura Berman, profesora de la Universidad Northwestern y directora del Centro Médico Berman de Chicago. "Es más erótico". Cambia las palabras "orgasmo" por otras como "sentirte bien" y "placer". No evalúes el éxito del sexo por un momento. Concentrarte en el placer es el camino más corto para llegar al orgasmo.

 

"LA PRÓXIMA VEZ VAMOS A HACERLO EN LA PISCINA"

Las fantasías después de haber tenido sexo son tan importantes para estimular su lado erótico como los juegos presexuales. "Crea con anticipación un ambiente de disposición sexual diciéndole qué vas a hacerle la próxima vez", sugiere Cadell. "Esto le deja saber que tú te preocupas por ella, que la haces parte de tus fantasías y quieres que disfrute y se sienta satisfecha". Además, le estás demostrando que aun después de haber tenido sexo, ella sigue siendo el objeto de tu deseo.

 

"SIEMPRE ME SORPRENDES"

O "eres fabulosa". Quiere decir: "He tenido el mejor sexo de mi vida", sin tener que decirlo. Otra declaración que a las mujeres les gustas escuchar: "Tú eres la mejor amante que he tenido". Si esto es cierto, déjaselo saber. No existe mayor amplificador para la seguridad, lo que la ayudará a ser también más atrevida en el sexo.

 

"DESPUÉS HABLAMOS DE ESO"

"Nunca confíes en ti mismo cuando estás delante de una mujer desnuda". Esta va a ser tu regla número uno cuando se trata de hablar con ella en la cama. "Antes de hacer una promesa, imagínala con las ropas puestas por lo menos un segundo", recomienda Copeland. Un hombre en estado de embriaguez sexual no está en estado para tomar decisiones o hacer arreglos racionales. Ella lo sabe, así que ten cuidado.

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