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La sombra de su expareja

POR: Elsy Reyes
FECHA:2013-01-14
Las relaciones son como boxear contra tu sombra. Observar tu reflejo te ayuda a mejorar. Pero ¿qué sucede cuando esa silueta no es la tuya sino la de su ex?

Hace unos días me reencontré con un viejo grupo de amigas en una despedida de soltera. Habían pasado más de cinco años. Les pregunté por sus parejas. La mayoría de ellos ahora están categorizados como "ex". Nunca supe cómo la plática se tornó en "la hora de las nostalgias". Recuerdo que, durante la relación con esos hombres, ellas solían enlistar sus defectos y errores.

Ahora sólo evocan las maravillas que no vieron entonces. Incluso les inventan cualidades. Terminaron creando comparativas absurdas con sus actuales parejas. Imaginé a éstos últimos recibiendo -de manera directa o indirecta- la influencia de los personajes que todas armaron en sus cabezas. Con seguridad, como ellos, también te has encontrado con semejantes problemas en tu relación. Los ex pueden tomar dimensiones insospechadas. Tengan o no presencia física en sus vidas. Tener que convivir con quien en algún momento le hizo sentir tantas cosas a tu mujer o, peor, que ella misma invite a su cama un recuerdo que no puedes siquiera ver (pero al que ya le conoces hasta los gases), puede invocar a todos tus demonios. Eso sí: existen opciones, y hoy te digo cómo expulsarlo de tu mundo. Patearás su trasero para enviarlo al país de Nunca Vuelvas. Ya no más invitados incómodos.

 

Radiografía de un ex

Es fácil que caigas en el error de creer que los ex (las tuyas o los de ella) son parte de sus vidas y que, por lo tanto, es válido hacerlos protagonistas de peleas, charlas o eventos. Todos somos la suma de nuestras experiencias. No obstante, es imprescindible aprender a cortar lazos emocionales. Eso implica que ninguno de los dos debe encarar a un ente que se nutre de los celos. A menos que vayas a un convento o a un jardín de niños a buscar novia, siempre tendrás que enfrentar que ella ya tuvo historia antes de tu llegada a su vida. Por obviedad, en alguna de sus primeras citas hablaron sobre sus parejas pasadas y te enteraste de su compendio (mismo que en ese momento te produjo al menos una leve sensación de recelo). Pero tú también tuviste tu lista, y no le diste mucha importancia. El problema inicia justo cuando ella tiene el "mal hábito" de incluir a su ex en tu relación. Desde contarte cada tercer día detalles inofensivos hasta soportar que llore por él. Desde saber que, de vez en cuando, se escriben un mail hasta verla salir con él a un bar -enfundada en ese vestido que la hace lucir más voluptuosa que Beyoncé.

Pero ¿por qué es común que muchos hombres como tú tengan a ese engendro montado en sus espaldas? Entrevisté a la especialista en Desarrollo Humano María Barrios. Ella nos explica: "Terminar con una relación implica un duelo que pasa por varias fases. Al llegar a lo que llamamos "cicatrización", cuando comenzamos a perdonar, puede surgir -como un sistema de defensa- una necesidad por entablar contacto emocional con aquel que perdimos. Es entonces que viene la idealización, el supuesto olvido de las fallas, las heridas y hasta necesidad de la presencia de esa persona. Todo lo anterior indica que aún no existe resolución completa del confl icto. Y como nos es imposible estar con el ex o recuperarlo, decidimos seguir cargando con su fantasma. Ya sea incluyéndolo de manera presencial en nuestra vida; al entablar una relación de amistad o traerla a colación cada que tenemos oportunidad. Es una manera de apegarse al pasado y de autoflagelación. Por supuesto, también de lastimar a la pareja actual".

Como ves, el hecho de que ella lo incluya en su día a día significa que aún no ha dejado ir esa relación. No te alarmes. No quiere decir que no te ame o lo siga queriendo (eso es algo que también descubrirás, entonces podrás tomar una decisión). El asunto radica en ayudarla a completar ese proceso y recibir la recompensa; misma que se traduce en tu paz mental. Aquí te digo cómo desmitificar al ex y expulsarlo.

Técnicas de aniquilacion Antes de colocarte en el papel de víctima y declararte un "novio atormentado por el ex", debes ser cuidadoso y objetivo con tus reacciones. Con honestidad analiza si ella es quien está fomentando la situación o tú eres el que imagina las peores cosas. Este punto es crucial ya que si eres tú quien ha generado la competencia en tu mente, deberás trabajar en ti. En tu seguridad. Es fácil culpar a los demás por nuestras perturbaciones. Debes ser ecuánime. Pero si con la cabeza fría tienes la certeza de que ella anima el antagonismo, toma cartas sobre el asunto.

Comencemos por los ex novios corpóreos. Los que sí ves y se mantienen cerca. Sabemos que existen casos en que dos personas logran excelente amistad tras un noviazgo o matrimonio, pero la pertinencia de ésta dependerá de la capacidad que ambos hayan logrado para eliminar todo vínculo romántico. Sin embargo, no es algo común, ya que la atracción física prevalece en la mayoría de los casos. María Silvia Dameno, psicóloga de la Universidad Católica Argentina, afirma en uno de sus artículos que con respecto a la ex pareja no es necesario entablar una relación amistosa. Basta con una relación neutral cuando hay hijos, negocios y otros compromisos en común. Si no los hay, no es sano siquiera el contacto -en especial cuando la herida es reciente. Bajo esta base, lo justo es restringir el contacto emocional con los ex. Sin ese factor, será imposible que vivan en el ahora. Ella debe asumir que, por muchos recuerdos que compartan, ese hombre ya no es parte de su presente. Eso es lo primero que debes solicitarle a tu amorcito. Por supuesto todo está sujeto a su nivel de madurez y al de su salud emocional, una pieza crucial del rompecabezas.

Las cosas conllevan un proceso. Identificar a qué grupo pertenece tu "contrincante" puede ayudarte a determinar la estrategia de exterminio. Aquí las categorías y el método de aniquilación (metafórica, nada de violencia por favor).

 

Los exnovios corpóreos

El compadre incómodo

Por azares del destino resulta que ahora su ex es el gran amigo de tu mujer. Se llaman, salen juntos y hasta lo invita a tu cumpleaños. Y (claro) la consuela cuando tiene problemas contigo. A ambos les parece que no tienes razón de incomodarte, ni siquiera cuando bromean sobre su vieja vida sexual. Aunque tratas de ser maduro, su presencia te resulta un verdadero puntapié en los testículos.

Técnica aniquiladora. Diplomacia y solicitud de respeto. No le des el gusto de verte enojado y finge (aunque esté a punto de reventar tu úlcera) que lo toleras. A solas con tu mujer expón las causas de tu descontento con bases. Negocia. Nunca le prohibas verlo (apuesto a que sabes que eso no funciona con nosotras). Deja claro que mereces que te dé tu lugar y procure una relación menos cercana con él. Dile que es momento enfrentar la causa de necesitarlo cerca. Si es incapaz de poner distancia, es claro que le importa demasiado como para darse cuenta de lo que tú vales. ¿Decides quedarte ahí?

 

El enamorado chantajista

No se cansa de insistir. La llama para pedirle ayuda y ella siempre sucumbe a sus chantajes y termina por acudir a su encuentro para consolarlo.

Técnica aniquiladora. Límites y opciones. La próxima vez que él llame para solicitar apoyo (su french poodle se atragantó con un hueso) y notes que ella está a punto de salir a rescatarlo, dile que no estás dispuesto a seguir tolerando la situación. Si su asunto es grave, que la acompañarás a ayudar al "pobre" ex. Y deja claro que sólo provocará un ciclo destructivo. "Si estás dispuesta a convertirte en el paño de lágrimas de un timador y dejarte manipular, sólo habrás demostrado que estás igual de enferma que él", puede ser tu argumento. Presenta dos opciones: correr hacia él o recuperar el poder que le ha otorgado. Si él insiste, aplica la técnica dos: llámalo y pídele que se busque otra salvadora.

 

El lisonjero adinerado

Le envía regalos caros y, para colmo, consiguió que Lenny Kravitz cantara para ella en su cumpleaños mientras a ti no te alcanza ni para contratar un desafi nado trío de cantina. Ella no impone un "hasta aquí" y con sonrisitas de culpa acepta sus cumplidos.

Técnica aniquiladora. Determinación. No puede haber medias tintas. Cuando estés tranquilo, pregunta a tu mujer sobre las regas del juego. Pídele que devuelva los presentes y rechace cualquier otro de sus métodos para convencerla. Si ella te tacha de inseguro y jura que él sólo lo hace porque es "su amigo", dile que si él realmente lo fuera, no la presionaría a faltarte al respeto. Una mujer que te quiera a su lado aceptará de buena gana.

 

El jefe o compañero de trabajo

Se ven diario y comparten responsabilidades. Bajo esa excusa él le llama para "consultarle decisiones" y la presiona para organizar encuentros. Ella acepta porque teme por su desempeño laboral.

Técnica aniquiladora. Pide profesionalismo. No puedes demandarle que deje su empleo, pero sí que limite sus encuentros a zonas de trabajo. E ínstala a que aprenda a detectar cuando las solicitudes son sólo pretextos para verla. Si para ella es imprescindible salir con él a cenar a la luz de las velas, creo que ya sabes hacia dónde va su relación.

 

Los ex incorpóreos

Luchar contra algo abstracto, contra un recuerdo, requiere de mucha paciencia y, en ocasiones, ayuda profesional. Todo depende del nivel en que tu mujer involucre al ex en su relación actual. Es común que lo odie y pase el día hablando de todas las trastadas que le hizo o, bien, que enumere los hermosos momentos que vivieron juntos, esos lugares que visitaron y compare su vida actual con la de ese entonces. En ambos casos aún hay un fuerte apego que debe trabajar. De primera mano, es una manera de herirte, consciente o no. La técnica aniquiladora puede comenzar con el diálogo. Basta decir: "Agradezco la apertura y confianza que me tienes, pero esa información no trae nada bueno a nuestra relación. Creo que es hora de que evoluciones". Si ella continúa, explícale que es un modo de evadir su realidad y de anular la oportunidad de observar todo lo bueno que tiene en su vida. Vivir en el pasado es como tener los ojos vendados. Si algo demasiado doloroso, una ilusión rota u otro hecho que la marcó, le impide dejar de pensar en él, sugiere una terapia. Tú tienes la opción de acompañarla en ese proceso o de tomar distancia y dejar que las cosas se asienten. Siempre piensa en tu bienestar y si tu presencia es de ayuda. Este tipo de situaciones son tan frecuentes que ya nos acostumbramos a vivir con ellas cuando, en realidad, dan lugar a muchos conflictos interpersonales. Ekhart Tolle, en su libro El poder del ahora, dice que los pensamientos obsesivos imposibilitan a cualquier persona de encontrar la paz y el balance en su vida, "...también crean un falso ser, hecho por la mente, que arroja una sombra de temor y de sufrimiento". ¿Cómo crees que ella va a vivir el presente o el futuro si no ha resuelto su pasado? Tal vez tú, además de ser su pareja, vengas a su vida a ayudarla a confrontar y mejorar su historia.

 

Cuando tú eres el ex

Estos son los 10 mandamientos que todo ex debe cumplir

NO PEDALEARÁS LA BICICLETA AJENA. Si ella ha decidido tener otra pareja, respétalo. No se trata de darse por vencido si aún la quieres, pero aprende a aceptar sus decisiones.

NO TE AUTOENGAÑARÁS. Puedes pensar que está con el otro para ponerte celoso, pero hay algo en tu interior que te dice que estás equivocado. Sobre todo si ella expresa con claridad que ya no piensa regresar a tu lado.

NO ARRUINARÁS SU FELICIDAD. Sé objetivo, si ella está bien ¿qué te hace pensar que eres imprescindible en su vida?

NO UTILIZARÁS TRETAS. No finjas que te meterás de monje o que padeces una enfermedad terminal ni salgas con su mejor amiga para hacerla reaccionar. Si juegas sucio, ella pensará que no tenía nada qué hacer contigo.

NO PRESIONARÁS. Acudir a su madre para que la convenza, enviarle cien mensajes al día, amenazar con robarle al perro u otra estupidez, no hará que vuelva contigo.

NO IDEALIZARÁS. Si terminaron es porque había fallas. Toma un tiempo para analizar si hay oportunidad de mejorar y vivir una relación sana.

NO TE OBSESIONARÁS. A menos que seas miembro de la Asociación de Esquizofrénicos, sabes detectar cuando estás generando una obsesión por alguien. Relájate y distráete.

NO LEVANTARÁS FALSOS TESTIMONIOS. Inventarle que su actual galán es narcotraficante o que es buscado por la INTERPOL sólo la lastimará. Tal vez ella quede libre pero no garantiza que la recuperarás.

NO SABOTEARÁS SU RELACIÓN. Contarle a su novio que solías grabarla desnuda y que tienes una colección porno de sus noches de pasión para que él la deje sólo provocará que la chica termine de odiarte.

SERÁS HONESTO E INTELIGENTE. Recuperar a una mujer es un arte basado en el amor, el desapego, la generosidad y la paciencia. Si integras todo lo anterior, tendrás oportunidad.

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